Nunca hemos tenido tanto acceso a cursos, plataformas, vídeos y contenidos. Sin embargo, disponer de más formación no significa aprender mejor. Y mucho menos transformar la manera de trabajar. Durante años hemos entendido la formación continua como una suma de cursos: se detecta una necesidad, se contrata un programa, se imparte y se evalúa la satisfacción. ¿El problema? Que una persona puede terminar satisfecha y volver al día siguiente a hacer exactamente lo mismo. La cuestión no es cuánta formación ofrecemos, sino qué cambia después de ella. La evidencia sobre aprendizaje resulta bastante clara. Escuchar explicaciones, releer materiales
En numerosos procesos de crecimiento empresarial, la evolución de la empresa supera la capacidad de sus estructuras de liderazgo para adaptarse. A ello se suman factores como las expectativas de las nuevas generaciones y un entorno económico, social y geopolítico cada vez más cambiante, que exige modelos de liderazgo más adaptativos. El crecimiento suele imponerse a los ritmos internos de adaptación. Las organizaciones pasan, en un periodo relativamente corto, de un tipo de modelo operativo a entornos de mayor complejidad, sin que siempre se haya producido una transición equivalente en su forma de gestionar. En este contexto, modelos de ges

