Recientemente, el Gobierno ha propuesto modificar los criterios que obligan a auditar cuentas, elevando los límites y dejando fuera de esta exigencia a un gran número de empresas. Aunque a primera vista esta iniciativa parezca un alivio —menos trámites, menos costes— detrás de esa visión cortoplacista hay un riesgo que no deberíamos ignorar: confundir la auditoría con una carga burocrática. Porque no lo es.La transparencia que ofrece una auditoría rigurosa permite tomar mejores decisiones y anticiparse a los riesgos. Protege frente a errores, fraudes o malas prácticas, y facilita el acceso a financiación o licitaciones. Pero, sobre todo, gene
Juan Gomeza Garamendi
Noticias más vistas
- 01Talde ultima el lanzamiento y puesta en marcha de dos nuevos fondos
- 02Sener, 70 años transformando el mundo a través de la tecnología
- 03HPE Networking refuerza su crecimiento en Euskadi y Navarra con redes impulsadas por IA
- 04“Más que dinero: por qué es necesario complementar la financiación tradicional para la empresa vasca del futuro”
- 05Tradebe impulsa su crecimiento en Euskadi con la ampliación de su planta del Puerto de Bilbao y una nueva instalación de tratamiento de aguas

