En julio se presentó públicamente la puesta en marcha de un nuevo proyecto eólico en Labraza (Oion) tras casi veinte años sin una infraestructura de estas características en Euskadi. Iniciativa público-privada (impulsada por la empresa Aixeindar, creada por el EVE e Iberdrola), conlleva una inversión de 59 millones de euros, lo que supone, a su vez, un fuerte espaldarazo a la cadena de suministros de la industria eólica vasca que factura 15.700 millones y da empleo a 5.100 personas. Euskadi retoma así una senda que, al margen de consideraciones simbólicas, representa también un paso importante en la contribución que desde nuestra propia reali
La apuesta por la innovación, como motor fundamental para impulsar la economía donostiarra, es un hecho en nuestra ciudad. No solamente por los grandes proyectos y desarrollo de sectores emergentes que en estos últimos años se han ido trabajando, como es el caso de las biociencias, los servicios intensivos en conocimiento (SEIC), que proveen soporte a la industria 4.0, o más recientemente el despliegue del nuevo polo cuántico con la llegada del ordenador de IBM a San Sebastián. Tampoco debemos olvidarnos de la apuesta por la inteligencia artificial, la movilidad y el almacenamiento de energía, o la nanotecnología y la investigación en nuevos

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