El desarrollo de energías renovables, como la eólica o la fotovoltaica, en Euskadi se enfrenta no solo al reto de la inversión y financiación, sino también al rechazo social a las infraestructuras y a la insuficiente capacidad de las redes eléctricas, especialmente de distribución, en territorios como Álava. Las demoras en su expansión y modernización han convertido a las redes eléctricas en un cuello de botella para nuevas inversiones industriales, tanto en sectores emergentes (computación y centros de datos, baterías y almacenamiento, movilidad eléctrica, etc.) como en proyectos de descarbonización de las empresas intensivas en energía.
En un contexto marcado por la transformación digital y la búsqueda constante de eficiencia, la metrología industrial ha dejado de ser un proceso auxiliar para convertirse en un factor clave de competitividad. La exactitud, tradicionalmente asociada a sectores como la automoción, el aeroespacial o la máquina-herramienta, cobra ahora una nueva dimensión en la era de la fabricación inteligente. La digitalización de los procesos productivos exige sistemas de medición más flexibles, precisos y conectados. Ya no se trata solo de verificar dimensiones o tolerancias, sino de integrar la metrología en el corazón de la producción, permitiendo el contr
