Si hay una palabra que resume la llegada al poder del nuevo presidente de Estados Unidos, en el actual contexto económico, esta palabra es, incertidumbre. Tras unos años de moderada normalidad, la incertidumbre ha vuelto a empoderarse de la economía y del escenario geopolítico estadounidense y mundial. Las palabras importan menos que los hechos. Así, con estas palabras, empezó el discurso de investidura del actual presidente Trump, que cada día, como un buen empresario que quiere sacar adelante al mercado su empresa, no deja de sorprender con anuncios disruptivos y en ocasiones surrealistas. Pero el problema de todo esto no está en los anunc
No son tiempos fáciles para la industria. De eso, no cabe duda. Su adaptación a la transformación digital y energética le ha supuesto alguna que otra complicación, que Europa intenta paliar. Ahora, en la segunda era Trump, llegan nuevos inconvenientes en forma de aranceles casi diarios a todo tipo de productos, lo que no ha hecho más que dificultar la situación. La urgencia del momento exige pasar de las palabras a los hechos. Prepararse para utilizar las condiciones que dependen de nosotros y estar atentos para afrontar lo que no se puede controlar. Y las cosas comienzan a moverse. Al Grupo de Defensa de la Industria puesto en marcha por el
