El año que empieza es el cincuentenario de la llamada Revolución del 68, también conocida, en un término más reduccionista, como ‘mayo del 68’. Ese año, de una forma ‘extraña’, que a los que lo vivimos nos pareció casi mágica, un incendio revolucionario se propagó como la pólvora por gran parte del mundo: París, Berlín, España, Italia, Praga, Estados Unidos, Méjico… No fue una revolución al uso, no queríamos tomar el poder, queríamos cambiar una sociedad que nos asfixiaba. Y sin violencia, ocupando lo que era nuestro: las calles, las plazas, las universidades, los centros culturales… La respuesta del Poder ya forma parte de la historia, en
Son innumerables las manifestaciones legislativas que se vienen produciendo desde la ya vieja Ley 13/1995, de 18 de mayo, de contratos de las Administraciones Públicas hasta la reciente publicación de la Ley 9/2017, de 8 de noviembre, de Contratos del Sector Público, por la que se transponen al ordenamiento jurídico español las Directrices del Parlamento Europeo y del Consejo 2014/23/UE y 2014/24/UE, de 26 de febrero de 2014, cuya entrada en vigor se producirá el día 9 de marzo de 2018, en su práctica totalidad. Por lo tanto, abandono el ejercicio estéril de enumerar tales modificaciones, no sin dejar constancia del efecto perturbador que
