Son las líneas que nunca hubiera querido escribir, pero el “tránsito” de José Ignacio me obligan a ello. Son unas líneas, fundamentalmente, para quienes no le conocieron; a los que sí lo hicieron, les pido disculpas por las muchas carencias. José Ignacio Arrieta Heras fue, ante todo, una gran y buena persona. Allí por donde pasó, dejó huella y dejó amigos. No se si sus profundas convicciones, su férrea fe cristiana y su amplio humanismo fueron los pilares en los que cimentó su bondad. Sí, porque José Ignacio fue un hombre bueno. Y yo creo que lo era porque tenía la sensibilidad a flor de piel. Era benevolente porque creía en las personas,
Andrés Margallo
Noticias más vistas
- 01Euskadi presenta las últimas innovaciones tecnológicas de sus startups en 4YFN
- 02Inetum impulsa un nuevo centro de I+D+i en Walqa para acelerar la innovación en ciberseguridad, IA generativa y tecnologías de nueva generación
- 03Zabala Innovation celebra 40 años junto a quienes han hecho posible este camino
- 04“La optimización matemática actúa como pilar para definir cómo debe operar una planta energética”
- 05ITP Aero reporta ingresos por 1.882 millones de euros, un aumento del 17%, y un Ebitda de 379 millones de euros, un 28% más

