Salvo honrosas excepciones, quienes trabajamos en el sector energético hasta hace bien poco no veíamos el encaje del hidrógeno. La razón era sencilla: tanto en su generación como en su utilización, su rendimiento energético era fácilmente superable por otras soluciones. Las voces que defendían su sentido argumentaban que era la manera de utilizar energía renovable excedentaria. A decir verdad, era un argumento fácilmente rebatible porque rara vez se presentaban situaciones de exceso de renovables, especialmente en un entorno en el que las inversiones en generación renovable debían ser apoyadas para lograr que fueran rentables. Aquellos def
Es ya un hecho que nuestra manera de interaccionar con el entorno está cambiando. O, siendo más precisos, nuestra actitud con respecto a cómo debemos interaccionar con el entorno. El concepto del cambio en el paradigma energético ha dejado de ser una novedad; es una realidad en la que ya nos encontramos inmersos hoy en día. Desde una perspectiva más amplia, el verdadero cambio de paradigma está en el concepto de sostenibilidad aplicado a toda la actividad social y económica que realizamos. Aplicado al sector energético, la sostenibilidad incluye conceptos como eficiencia, renovables, reducción de emisiones y, en definitiva, garantizar un ac

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