A comienzos de 2020 la actualidad económica estaba marcada por las incertidumbres asociadas a la guerra comercial entre EE.UU. y China y el Brexit. En nuestro ámbito geográfico de referencia –CAPV, Comunidad Foral de Navarra y conjunto del Estado-, lo anterior se traducía en una previsible desaceleración de la tasa de crecimiento del PIB al entorno del 2%. Pero la crisis sanitaria del covid truncó rápidamente el escenario, condicionando el devenir económico de todo el curso pasado y, por el momento, seguimos inmersos en una situación plena de incógnitas. No obstante, es preciso señalar que la crisis actual tiene diferencias importantes con
El contexto económico cambió de forma permanente en 2020. No se trata sólo de los efectos directos de la pandemia, sino que también se aceleraron cambios muy profundos que ya estaban en marcha y que, en otro entorno, se hubieran producido de manera más lenta. Entre otras cuestiones, por ejemplo, el entorno laboral es ahora más incierto, la confianza de las familias es más reducida o la estructura productiva se ha vuelto más ágil, con aquellas empresas que no se mantienen lo bastante dinámicas cayendo en fuera de juego. En conjunto, se puede decir que la fragilidad de los ingresos individuales y familiares ha aumentado. Eso ha llevado a camb

