En plena segunda ola de esta odiosa pandemia seguimos sumidos en un mar de incertidumbres sobre nuestro futuro inmediato. Especialmente porque todavía desconocemos la intensidad de las medidas que será necesario tomar desde una perspectiva sanitaria para plantar cara a un virus cuyo poder de propagación vuelve a amenazar seriamente nuestra salud y la fortaleza y capacidad de nuestro sistema sanitario. Y esta es la incógnita principal que convierte cualquier estimación sobre la marcha de nuestra economía y del empleo a corto y medio plazo en una atípica mezcla de diagnósticos, previsiones, intuiciones y deseos. Es cierto que los datos de la
La Inteligencia Artificial (IA) es “la ciencia que permite que las máquinas tengan funciones cognitivas, como la capacidad de predecir, razonar, aprender y resolver problemas”. Aunque esta tecnología tiene ya unos años, hoy en día es cuando realmente se está extendiendo su aplicación debido al incremento exponencial de la capacidad de cálculo de los ordenadores, la computación en la nube y el desarrollo de los sistemas embebidos. Lógicamente la IA se aplica en múltiples ámbitos, sectores y productos. En el caso concreto de la Corporación MONDRAGON, realizamos una segmentación por producto, proceso, y cliente y/o negocio, ya que, en cada uno

