Hace justo un año, cuando empezaba 2020, en este mismo espacio hacíamos un paralelismo entre el inicio de esta década y los ‘felices años veinte’ de hace un siglo, que algunos denominaban también los ‘locos veinte’. Echando la vista atrás, tal como han discurrido estos meses y con todo lo acontecido, estamos más cerca de lo segundo que de lo primero. Nadie podía imaginar cuando escribíamos esto a finales de diciembre de 2019 que nos íbamos a enfrentar a la mayor pandemia mundial de las últimas décadas y a una de las mayores crisis económicas habidas en tiempos de paz. Tampoco podíamos imaginar la actividad paralizada durante varias semanas,
Las palabras de Von der Leyen no podían ser más explícitas y acertadas respecto al sentimiento de alivio que nos provocó el anuncio del acuerdo pos-Brexit alcanzado el día de Nochebuena. Y es que durante los cuatro años y medio transcurridos desde la celebración del referéndum de 2016 hemos sido testigos de una tortuosa travesía llena de desencuentros. Pero, olvidando este interminable recorrido, es importante destacar que, de la mano de Michel Barnier, los Veintisiete se han mantenido firmes y unidos, y han dado sobradas muestras de paciencia y pragmatismo frente a un socio sacudido por tantos bandazos políticos, como la caída de primeros
