En toda crisis es necesario atender, al mismo tiempo, a lo urgente y a lo importante. Y ocurre lo mismo en esta situación provocada por el covid. En estos meses será necesario incrementar el gasto público en apoyos a las empresas y al empleo, y repensar los ingresos fiscales. Pero, a la vez, no podemos olvidarnos de lo estratégico. Quizás no sea necesario dar un giro de 180º, pero seguramente habrá que adaptar esas estrategias al momento actual. Las crisis suelen ser una oportunidad para hacer un replanteamiento importante de las prioridades o para reafirmarnos en las mismas. Tal como apunta el presidente de Confebask en el artículo de esta
La pandemia del covid-19 ha puesto de manifiesto el valor de lo público. Se trata de una crisis simétrica con efectos asimétricos y su impacto económico global será mayor que el de la Gran Recesión. En Europa, el impacto será tan importante que, sin un impulso fiscal significativo, la Unión Europea podría colapsar. Por eso, la decisión del pasado 21 de julio de los jefes de Estado y de gobierno marcará un antes y un después en el largo proceso de integración del continente. El Consejo Europeo aprobó el 21 de julio un Fondo de Recuperación por 750.000 millones de euros que, sumado a los 1,074 billones de euros del Marco Financiero Plurianual

