¿Cómo gestionar la crisis y al mismo tiempo construir el futuro?; ¿cómo será el mundo del mañana?; ¿cómo fijar unas líneas de reflexión estratégica que dibujen, a modo de brújula social, qué camino seguir?; no conocemos el futuro, solo sabemos que no se parecerá al presente. La inédita situación que vivimos abre numerosas incertezas e incertidumbres con enorme repercusión en la dimensión ciudadana, social y empresarial vasca. Resulta imposible aportar respuestas sencillas e inmediatas a cuestiones tan complicadas y que lo relevante es saber qué pautas, qué proceso, qué iter se prevé seguir para minimizar en todo lo posible las distorsiones
La superación de la crisis sanitaria y la reactivación de la economía y el empleo son las dos caras de la misma moneda. Vamos iniciando la recuperación de una cierta normalidad, a medida que vamos pasando de fase. Y de la misma manera, la economía va cogiendo pulso. De una forma tímida aún, pero a medida que los datos sanitarios se van asentando, las empresas, al igual que la sociedad, van aprendiendo a convivir con el virus. Pero, a la par que empezamos a controlar la pandemia, nos enfrentamos con toda su crudeza a una crisis económica y de empleo. Las cifras de empresas destruidas, de ERTE, del paro o de reducción de los ingresos fiscales

