“Comprar trenes no es solo comprar trenes”
Pedro Fortea, director general de Mafex
- Pedro Fortea
- 17-Junio-2026
Pedro Fortea, director general de Mafex
Un tren no empieza a circular cuando parte de una estación. Empieza mucho antes: en la ingeniería que lo diseña, en la industria que integra y fabrica sus componentes, en los sistemas que lo controlan, en la energía que lo alimenta y en quienes lo mantienen durante décadas. Lo mismo ocurre con la infraestructura sobre la que circula: vías, electrificación, señalización, comunicaciones y centros de control forman parte de un sistema industrial complejo, crítico y conectado.
Durante años, Europa analizó el ferrocarril desde la movilidad y la sostenibilidad. Hoy debe hacerlo también desde la industria, la tecnología y la autonomía estratégica.
Euskadi y España cuentan con uno de los ecosistemas ferroviarios más avanzados de Europa, con fabricantes, ingenierías, empresas tecnológicas, proveedores especializados y centros de conocimiento de fuerte vocación exportadora. Pero el contexto global ha cambiado. Mientras Europa mantiene mercados abiertos, otras regiones refuerzan sus políticas industriales y apoyan a sus empresas. El problema no es competir; nuestra industria lleva años haciéndolo con éxito. El problema aparece cuando la competencia es asimétrica.
Durante mucho tiempo, el debate europeo se planteó en términos de precio frente a calidad. Hoy debemos incorporar una tercera variable: la seguridad. No hablamos de seguridad operacional -donde el ferrocarril europeo mantiene estándares muy elevados-, sino de quién controla la tecnología, el suministro y las capacidades industriales que hay detrás.
El ferrocarril es una infraestructura crítica. De él dependen la movilidad, la logística, la cohesión territorial, la digitalización y parte de la competitividad industrial europea. Por eso, la ciberseguridad, la dependencia tecnológica, la garantía de suministro, la resiliencia industrial y el mantenimiento deben incorporarse a las decisiones de inversión y contratación.
Europa no puede mantener una industria ferroviaria competitiva y avanzada si las adjudicaciones descansan casi siempre sobre el menor precio. La contratación pública debe valorar innovación, calidad técnica, ciclo de vida, seguridad de suministro, retorno tecnológico y competencia leal frente a empresas de terceros países apoyadas por sus Estados.
También debe facilitar que la regulación, la homologación y la contratación permitan desplegar nuevas soluciones en red y operación, sin renunciar a la seguridad, interoperabilidad y fiabilidad.
Si el ferrocarril es una infraestructura crítica para Europa, también debe serlo la industria que lo diseña, lo fabrica, lo mantiene y lo hace evolucionar. Por eso, comprar trenes no es solo comprar trenes: es decidir qué industria queremos conservar.

