El mundo financiero se ha movido hasta ahora entre dos extremos, la inversión tradicional, cuyo objetivo es maximizar rentabilidad, y la filantropía y sus donaciones, a menudo a fondo perdido. En el medio emerge una nueva manera de invertir el dinero que, además de dar rentabilidad, contribuye a solucionar problemas. La Inversión Socialmente Responsable (ESG en sus siglas en inglés) se va abriendo camino porque cada vez hay más empresas que se comprometen con la sostenibilidad en el desarrollo de su actividad y más inversores que toman conciencia del papel fundamental que pueden jugar a la hora de generar un cambio en la sociedad. Europa l
La Bolsa española negoció en febrero en renta variable 46.555 millones de euros, un 2,8% más que en el mismo mes del año anterior, situándose el número de negociaciones en 4,43 millones, con un crecimiento del 15,5% respecto a febrero de 2017. En renta fija destacó el volumen de nuevas emisiones de deuda privada en AIAF, que alcanzó los 6.635 millones de euros (+154%) debido al aumento experimentado en titulización y pagarés. El mercado de derivados financieros aumentó la negociación un 0,48% respecto al año pasado. Los derivados sobre Ibex 35 crecieron un 33,9%.
