“El modelo vasco: defensa, arraigo y crecimiento industrial”

Imanol Pradales, lehendakaria

Imanol Pradales, lehendakaria

Reactivar la actividad económica productiva, muy especialmente la industria, y generar oportunidades de empleo de mayor calidad, es un objetivo fundamental de nuestro Gobierno y del conjunto de las instituciones vascas. Euskadi está mostrando una gran resiliencia en un contexto muy adverso y de gran incertidumbre, tanto global como local. Para seguir avanzando, debemos compartir una estrategia, sumar fuerzas y colaborar aunando luces de corto y largo alcance: protegiendo nuestro tejido, manteniendo el crecimiento y, con especial hincapié, acometiendo las transformaciones que nos permitan responder con garantías a los retos del mañana. 
Hoy contamos con unos niveles de bienestar, prosperidad, cohesión social y calidad de vida equiparables a los países más avanzados de nuestro entorno. El PIB per cápita en Euskadi se sitúa en los 44.450 euros, esto es, un 15% por encima de la media europea. Mantenemos un crecimiento sólido y estable, incluso en un contexto internacional marcado por la volatilidad y la ralentización de las principales economías europeas. La previsión es seguir reduciendo la tasa de paro hasta el 6,3%, esto es, en la media de las economías de la zona euro. Nuestro modelo armoniza esta evolución macroeconómica positiva con la cohesión social. Así, el Índice de Progreso Social se sitúa en Euskadi un 13,5% por encima de la media europea.
Nuestra estrategia se asienta sobre una tríada: Industria, Financiación e Innovación.  Así, hemos aprobado el Plan de Industria Euskadi 2030 y lo hemos alineado con el ‘Clean Industrial Deal’ propuesto por la Comisión Europea. La meta es ambiciosa: defender el tejido industrial vasco, fortalecer las industrias tractoras de nuestra economía y apostar por la especialización inteligente en sectores de futuro. Aplicamos el ‘Modelo de Defensa, Arraigo y Crecimiento industrial’. Nuestro objetivo es ser capaces de movilizar hasta el año 2030 un total de 3.900 millones de euros públicos que ayuden a traccionar 12.000 millones de capital privado.
El segundo eje es el pilar financiero, destacando la creación de un instrumento clave como es la Alianza Financiera Vasca. En marzo del pasado año constituimos esta Alianza que tiene como objetivo reforzar el arraigo de las compañías empresariales e industriales en Euskadi. El regreso de las entidades bancarias vascas a la participación y la inversión en empresas estratégicas ha sido una noticia positiva. No partimos de cero, porque estas operaciones cuentan con el aval de la gestión del Concierto Económico, así como la solvencia de las cuentas públicas vascas.
El tercer eje de nuestra estrategia se centra en el impulso de la Ciencia y la Innovación. Es un pilar fundamental para un desarrollo sostenible, competitivo y equitativo. Nuestro bienestar futuro depende del conocimiento avanzado y la productividad que la Ciencia y la Innovación aportan, haciéndonos más resilientes frente a transformaciones y crisis como las que hemos conocido. A través de esta inversión reforzamos nuestra soberanía y autonomía estratégica, ganando competitividad internacional. Hemos dado un paso adelante con la reformulación del Plan de Ciencia, Tecnología e Innovación Euskadi 2030 o la puesta en marcha de los Faros de Innovación.
Esta estrategia exige un esfuerzo inversor y, en Euskadi, contamos con recursos para ello. El presupuesto aprobado por el Gobierno Vasco para este ejercicio 2026 es el mejor ejemplo. Hemos comprometido una inversión financiada con recursos del propio Gobierno que alcanzará los 1.730 millones de euros, lo que supone un incremento del 12,4% con relación al año anterior. Este porcentaje triplica el ritmo de crecimiento del presupuesto ordinario y acumula un 23% de incremento en dos años. El Plan Euskadi Eraldatuz 2030, que representa la hoja de ruta de la Alianza Financiera Vasca, contará con una dotación de 935 millones de euros. Además, la inversión en I+D+i se incrementa en un 6,1% hasta alcanzar los 723 millones de euros, esto es, 42 millones más que el año anterior.
El destino de este esfuerzo inversor se centra en favorecer la transformación industrial e impulsar la ciencia y la innovación. Así, vamos a destinar 1.015 millones de euros a Inversiones transformacionales orientadas a favorecer la diversificación de las PYME, promover la adopción de la Inteligencia Artificial y la Ciberseguridad, o facilitar la adaptación al cambio climático.  Por otro lado, el Departamento de Ciencia, Universidades e Innovación contará con 653 millones de euros, el mayor presupuesto de la historia: la aportación ordinaria a Euskal Herriko Unibertsitatea crece un 6,3%. Vamos a reforzar los programas de formación y perfeccionamiento de personal investigador con una dotación de 47 millones de euros, y el apoyo a los Centros de investigación con 35 millones.
Contamos con recursos y con un modelo de colaboración público-privado de eficacia probada, muy especialmente en este contexto de inestabilidad y en una coyuntura económica marcada por la amenaza arancelaria y la ralentización de mercados clave para Euskadi. Este es el camino: inversión constante, políticas claras y capacidad de adaptación a las grandes transiciones digital, social y medioambiental, siempre de la mano de Europa. Esto es, sembrar hoy para poder recoger mañana. Para seguir creciendo como País y en bienestar, preservando la estabilidad política que lo posibilita. 

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