“A vueltas con los aranceles”
Ainhoa Agirregoikoa, directora de Estrategia Empresarial
- Ainhoa Agirregoikoa (Anuario 2025)
- 16-Abril-2026
Ainhoa Agirregoikoa, directora de Estrategia Empresarial
Hay recuerdos e imágenes que escenifican perfectamente lo ocurrido en 2025. El de un poderoso Donald Trump en la presidencia de Estados Unidos, amenazando a medio mundo con su política arancelaria, es una de ellas. Concretamente, el año comenzó con su investidura, que tuvo lugar el 20 de enero en el Capitolio. A partir de ese momento, sus ‘controvertidas’ decisiones, como no podía ser de otra forma, también tuvieron su repercusión en Euskadi, al igual que en el resto del mundo. Las exportaciones y la evolución de sectores concretos, como el de la siderurgia, la automoción y la fabricación avanzada, se vieron seriamente afectados.
Bien es cierto que en un primer momento la incertidumbre se apoderó de los ánimos, pero la respuesta de las instituciones vascas a estas amenazas, con un potente armazón industrial, no se hizo esperar. Se aprobó antes del verano el Plan de Industria y sus proyectos transformadores, que quieren innovar en ‘cómo hacer’, de forma que respondan a la nueva complejidad que caracteriza los procesos de transformación industrial, impulsando la innovación sistémica, promoviendo la I+D+i, la digitalización y la descarbonización. El Plan contempla una dotación pública de 3.900 millones de euros, que aspira a traccionar 12.000 millones en inversión privada, movilizando un total de 15.900 millones de euros público-privados a lo largo de esta legislatura. Esto supone un incremento del 50% en los recursos públicos destinados al impulso del tejido industrial vasco, porque no hay desarrollo industrial sin capitalización tecnológica. En el mismo figuran también las prioridades del Gobierno: arraigo empresarial, atracción de inversión extranjera, desarrollo de nuevo talento, atracción de las mujeres a la industria, descarbonización, incrementar el tamaño de las pymes e impulsar la adopción de la IA.
Además, se puso en marcha el plan de inversiones Eraldatuz 2030 para vehiculizar los 1.000 millones de euros de la Alianza Financiera Vasca hacia la transformación económica estructural de Euskadi, traccionando otros 3.000 millones de la iniciativa privada.
Y la tercera pieza del puzle es la reformulación del PCTI 2030 que, manteniendo los objetivos de impulsar la ciencia de excelencia y el liderazgo industrial e innovador, se adapta para responder a los profundos cambios científicos, tecnológicos, sociales y geopolíticos acaecidos en los últimos años. Con la novedad de incorporar al mismo las ciencias sociales, las humanidades y el euskera. El plan se articula a través de nueve Faros de Innovación, concebidos como estrategias vertebradoras que conectan las capacidades del sistema con los destinatarios finales de las políticas de innovación, principalmente los sectores industriales, el sistema sanitario y el tercer sector. Estos faros, tres por cada transición, permiten orientar la acción pública hacia la resolución concreta de problemas, reforzando la coherencia del conjunto del sistema.
Y parece que la economía vasca ha sabido sacar músculo y aguantar mejor de lo esperado. Y así lo muestran los datos, ya que 2025 se cerró con un crecimiento del 2,3% en Euskadi, una décima más de lo estimado en un principio, un buen comportamiento que hay que achacarlo a la demanda interna, la inversión y a un mercado laboral en máximos históricos.
Este panorama ha confirmado la resiliencia de la economía vasca en un contexto de desaceleración internacional. Para entender las líneas que han guiado esta tendencia, hay que mirar al consumo, que aumentó un 2,5% y, especialmente, a la inversión, con un incremento del 3,8%.
A estos dos aliados se les une como otra de las grandes fortalezas de 2025 el mercado laboral vasco. El año cerró con un total de 1.036.804 personas afiliadas a la Seguridad Social, la cifra más alta de la historia. Un dato a destacar por el vicelehendakari y consejero de Economía, Trabajo y Empleo, Mikel Torres, ya que según sus propias palabras, “nunca ha habido tantas personas trabajando en Euskadi como ahora”.
Haciendo hincapié en los datos de empleo, destacar otro hito histórico de 2025: al superar por primera vez las 500.000 mujeres afiliadas. Y además, el paro se ha mantenido en niveles históricamente bajos, con 107.434 personas desempleadas en diciembre y una tasa cercana a la media de la zona euro.
Pero al margen del balance de coyuntura económica, no puedo acabar esta, mi primera presentación del Anuario 2025 como directora de ESTRATEGIA EMPRESARIAL, sin hacer mención a operaciones estratégicas llevadas a cabo a lo largo del año. La de Talgo es toda una declaración de intenciones, que demuestra que la industria sigue siendo una de las prioridades de Euskadi.
Otra de las operaciones empresariales más relevantes del año ha sido la adquisición de Ayesa Digital - uno de los grupos líderes en servicios digitales y soluciones tecnológicas avanzadas- a A&M Capital Europe y la familia Manzanares por el consorcio integrado por Indar Kartera (vehículo inversor de Kutxabank), Fundación BBK, el Gobierno Vasco -a través de Finkatuz (vehículo de inversión del Instituto Vasco de Finanzas)- y Teknei (socio tecnológico). La recuperación de la antigua Ibermática, perdida en 2013, viene a reforzar la apuesta del país por consolidar un líder en soluciones digitales avanzadas.
También 2025 va a ser recordado por la implantación del ordenador cuántico IBM Quantum System Two en Donostia o el rechazo de la OPA hostil de BBVA sobre el Banco Sabadell al obtener solo el 25% de aceptación de los accionistas, lejos del 50,01% necesario. Sin olvidarme tampoco del gran apagón energético del 28 de abril, llevando a debate la resiliencia de la red y los futuros riesgos que puede generar la gestión energética del momento.
Como se suele decir, ‘a toro pasado’ es fácil analizar el desenlace de los acontecimientos, unos acontecimientos que ahora nos llevan a mirar 2026 con mucha precaución y poco sosiego. Esperemos equivocarnos.

