“2026 será un año clave para Bizkaia por su actividad en negociación colectiva”
Francisco Javier Azpiazu, secretario general de Cebek
- Francisco Javier Azpiazu
- 02-Marzo-2026
Francisco Javier Azpiazu, secretario general de Cebek.
2026 arranca en Bizkaia con una mezcla muy reconocible de prudencia y realismo. Venimos de un 2025 mejor de lo que se temía: actividad razonablemente sólida y, sobre todo, empleo positivo, dando estabilidad al consumo y a la confianza empresarial. Esa base, sin embargo, puede tensionarse si el entorno se complica. Con ese punto de partida, desde Cebek compartimos las previsiones institucionales que apuntan a un crecimiento del PIB en torno al 2% para 2026.
La encuesta realizada por Cebek en enero a 383 empresas dibuja un escenario de avance moderado. Casi la mitad (47%) prevé aumentar su facturación y un 39% mantenerla. El “termómetro” siderometalúrgico que nos ofrece la FVEM refuerza la prudencia: un 30% no cumplió objetivos y, aunque el 68% espera operar por encima del 75% de actividad, un 16% seguirá por debajo del 50.
Ahora bien, el dato más revelador está en los márgenes. Cuando preguntamos por Ebitda, la foto cambia: solo un 31% cree que lo mejorará, frente a un 51% que espera mantenerlo y un 18% que teme retrocesos. Traducido: vender más no implica necesariamente ganar más. El principal reto para crecer sin erosionar rentabilidad es, con diferencia, la competitividad en precio y márgenes para gran parte de las empresas. Después aparecen la búsqueda de nuevas vías de ingreso y la modernización del producto o servicio.
En empleo, el tono es relativamente estable: un 61% mantendrá plantilla y un 32% prevé aumentarla (con más dinamismo en servicios que en industria). Pero la gestión de personas es ya uno de los grandes cuellos de botella. Dificultad para cubrir posiciones clave, costes laborales, absentismo y retención del talento se consolidan como preocupaciones estructurales. A ello se suma la incertidumbre regulatoria, que complica la planificación. Y el reto demográfico añade otra capa: se constatan trabas para contratar en origen perfiles cualificados —especialmente en STEM y sanidad— por la burocracia y los largos plazos de homologación; al mismo tiempo, se abre el reto (y la oportunidad) de gestionar la diversidad con procesos como la regularización que permitiría a 20.000 personas migrantes obtener permisos de trabajo en Euskadi. Ponemos firmemente en valor el trabajo de las empresas de Bizkaia para mantener el empleo a pesar de las dificultades.
Las decisiones de inversión hablan de prioridades: el 57% invertirá en los próximos 12 meses, sobre todo para transformación digital/tecnología (64,6%) y ampliación productiva (62,8%), además de I+D+i, internacionalización o descarbonización. Es una inversión orientada a eficiencia y competitividad, más que a expansión “a lo grande”.
2026 será un año clave para Bizkaia marcado por su actividad en negociación colectiva: muchos convenios han agotado vigencia y habrá que actualizar 15 de los 24 que negocian Cebek y sus asociaciones sectoriales, con impacto en torno a 140.000 personas trabajadoras. Si lo hacemos bien, puede ser una oportunidad para modernizar acuerdos, introducir palancas de adaptación y abordar más temas en las mesas, siempre adaptándolos a los retos que las empresas y trabajadores y trabajadoras de cada sector puedan tener. Insistimos que hay que modernizar la forma de negociar, ampliando la diversidad de cuestiones a poner sobre la mesa. El balance de expectativas es razonablemente optimista (61,6% prevé un año “bueno”), pero las preocupaciones son contundentes: competitividad y márgenes, gestión de personas, presión fiscal, clima político-regulatorio y factores globales.
Si el 2026 va a ser un año de avance, lo será por método y por trabajo de todos y todas: esfuerzo por mantenimiento de la productividad y mantenimiento de márgenes con más valor añadido, inversión útil, innovación aplicable, talento, seguridad jurídica y acuerdos que permitan crecer sin perder capacidad de competir.

