En estos momentos las palabras sobran. El recuerdo, desde lo más profundo del alma, es lo que importa. Se nos ha ido José Ignacio. No, perdón. No se ha ido, está entre nosotros. Porque su espíritu y su empuje han quedado como savia para todos aquellos que creemos en un País industrialmente sólido, donde la energía siga teniendo un protagonismo significativo. Petronor le llora, pero con esperanza y humor, porque de lo contrario nos reñirá desde el más allá. Ikusiko gara Jose Ignacio, eta jarraitu laguntzen.
El 5 de mayo de 1982 José Ignacio Arrieta salió de casa para asumir en el acto de constitución del Ente Vasco de la Energía su Dirección General. En la radio del coche escuchó que ETA había asesinado a Ángel Pascual, ingeniero de Lemoniz. Iberduero renunció al proyecto en esas trágicas circunstancias y José Ignacio tuvo que transformar el EVE en algo diferente desde el primer día. La gasificación de la geografía vasca, la eficiencia y el impulso a la investigación energética fueron obra de la impronta de esta persona comprometida. Como consejero de Industria y posteriormente de Trabajo, fue un hombre clave en el impulso institucional que c

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