La Unión Europea ha entrado en un período de reflexión. En 2017, decidió detenerse y revisar el rumbo de un proceso de construcción que se ha desviado de los ideales expresados por los ‘padres fundadores’, y del que dependerá el éxito o el fracaso ante los desafíos venideros. Una situación agravada por la salida de uno de sus miembros, Reino Unido, que concluyó la primera ronda de negociaciones cediendo en prácticamente todo lo planteado desde Bruselas. Un año, además, en el que se firmaron importantes acuerdos económicos, se puso fin al roaming y se proclamó y firmó el Pilar Europeo de Derechos Sociales.El año comenzó con Malta asumiendo,
En momentos de crisis todas las ayudas son pocas, y cuando le recuperación empieza a tomar forma, todas esas ayudas se convierten en imprescindibles para afianzar los peldaños que llevan a la consolidación del crecimiento y a la creación de riqueza y puestos de trabajo. Las instituciones lo saben y, con un compromiso común, renuevan cada año sus instrumentos de apoyo y, en la medida posible, los amplían, con el objetivo de lograr mayores cotas de actividad, innovación, competitividad, internacionalización y generación de empleo de calidad.Dando cumplimiento al compromiso adquirido, y recogido en su Programa de Gobierno, el Ejecutivo vasco a

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