Las previsiones empresariales vascas para 2026 reflejan una combinación de optimismo y cautela
Un estudio de prospección elaborado por LKS Next, Mondragon Unibertsitatea, MIK e ISEA, muestra que el 57% de las empresas vascas prevé incrementar este año sus ventas y el 56% mantener inversiones y plantilla
- Estrategia Empresarial
- 13-Marzo-2026
Previsiones empresariales vascas para 2026. Foto: LKS Next, Mondragon Unibertsitatea, MIK e ISEA
El grupo consultor LKS Next, en colaboración con la Facultad de Empresariales MU Enpresagintza, Innovación en Servicios Empresariales Avanzados, ISEA, y el Centro de Investigación en Gestión de Corporación Mondragon, MIK, han elaborado por cuarta edición consecutiva el Estudio de Perspectivas Empresariales, correspondiente a 2026, informe que acaba de ser presentado por estas organizaciones.
Este trabajo de prospección económica —a partir de las respuestas de más de 160 perfiles directivos de empresas vascas de todos los sectores y tamaños— mide diferentes variables cuantitativas del ámbito empresarial de Euskadi previstas para este año, como es el volumen de ventas, beneficios, inversiones, creación de empleo. El trabajo explora también otros parámetros más cualitativos, como puede ser el nivel de innovación empresarial o la necesidad de ser más competitivos.
En base a las respuestas de los participantes, se prevé que 2026 sea un ejercicio de crecimiento moderado, inversión sostenida y prudencia. Entre las conclusiones de los autores del trabajo, se señala que la empresa vasca aborda el ejercicio 2026 con vocación de crecimiento e inversión, “pero el diferencial no estará solo en ‘tener planes', sino en disponer de una estrategia clara y compartida”.
En este caso, las previsiones empresariales para 2026 reflejan una combinación de optimismo y cautela, ya que el 57,7% de las respuestas recibidas señalan que las empresas prevén incrementar la cifra de negocio. Igualmente, casi el 56% de las personas participantes prevén mantener las inversiones y la plantilla y el 55% sus resultados operativos.
“En definitiva —explica Alberto Merino, consultor senior de Proyectos Estratégicos en LKS Next y uno de los impulsores de este estudio—, podemos decir que, en base a las opiniones expresadas, 2026 no será un año para frenar, pero sí para crecer con prudencia y focalizando esfuerzos”. Desde su punto de vista, el actual ejercicio se presenta como un año de “transformación estratégica” para la empresa vasca. Merino resalta que, con el nivel de incertidumbre global existente, “es prácticamente imposible prever qué pasará dentro de tres meses”. “La pregunta clave que debemos hacernos este año no es ¿qué haremos en 2026?”, continúa Merino. “La pregunta ha de ser: ¿qué vamos a dejar de hacer para poder transformarnos de verdad?”.
El trabajo de prospección recoge que el entorno competitivo sigue presionando a las empresas, pero los ‘cómos’ están cambiando. Así, Alberto Merino hace hincapié en que la incertidumbre ya no es un elemento coyuntural para las empresas, “sino que se ha convertido en algo estructural”. Para superar esta variable negativa, se destaca la necesidad de las organizaciones vascas “para adaptarse, priorizar y ejecutar su proyecto estratégico, en un entorno donde la incertidumbre ya es estructural”.
De igual manera, Merino resalta que competir será, cada vez más, saber operar con flexibilidad en este marco de incertidumbre. En este escenario, las empresas vascas estiman que los factores externos que condicionarán en mayor medida su actividad en el ejercicio 2026 serán la demanda incierta de mercado (con el 61,7% de las respuestas); los costes laborales (58%); la incertidumbre político-social (51,2%); el incremento de la competencia (32,7%) y la escasez de personal cualificado (32,7%).
A partir de las respuestas de los participantes, los autores del estudio destacan que el verdadero cuello de botella para 2026 está dentro de las organizaciones. “El estudio nos traslada —señala Garazi Larrea, consultora de proyectos estratégicos de LKS Next— que muchas organizaciones tienen claro qué hay que hacer, pero se enfrentan a un problema muy real, que es la capacidad interna y talento necesarios para llevar adelante sus iniciativas estratégicas”.
Así, las empresas vascas identifican los principales elementos que condicionan su actividad: la dificultad para contratar personal cualificado (63% de las respuestas); la dificultad para combinar el día a día con nuevos desarrollos (48,8%); la fuga de talento y/o relevo generacional (35,2%) y la resistencia al cambio (27,2%).
Otro elemento importante del Estudio de Perspectivas Empresariales de 2026 hace referencia a los principales factores clave de competitividad de las organizaciones en 2026. En este caso, la principal respuesta hace referencia al talento profesional, en la que coincide el 88% de los participantes; el desarrollo tecnológico logra un 59%, mientras que las colaboraciones y alianzas y la innovación y los nuevos negocios son citados por el 55% y el 52% de los perfiles profesionales entrevistados. Aunque aparece en sexto, la IA aparece ya no como tendencia, sino como iniciativa concreta y real de mejora competitiva en el corto plazo.
Por último, los autores del estudio destacan que Euskadi sigue siendo una región de alta innovación en Europa, con un desempeño superior a la media de la UE, concretamente con un índice del 108,1% sobre la media UE-27, con una ligera pérdida de posición relativa en un contexto de competencia creciente entre regiones. “El mensaje es claro en este sentido —explica Garazi Larrea— Euskadi sigue siendo una región innovadora, pero la competitividad se va a jugar en el desarrollo y aplicación de capacidades internas para trasladar esta innovación al mercado, convirtiendo la misma en valor real para las empresas”.

