La transición energética generada por la progresiva descarbonización de la economía ha llevado a las grandes empresas tractoras del sector a plantear potentes inversiones en innovación y nuevas infraestructuras en un proceso que, a su vez, está ‘enganchando’ en la red a proveedores y empresa auxiliar. El negocio eléctrico ha visto sacudida su estable evolución de más de 100 años con la llegada de las nuevas directrices en materia de sostenibilidad y medio ambiente contenidas en el Pacto Mundial de las Naciones Unidas, viéndose obligadas las empresas productoras y distribuidoras a adaptar sus modelos de negocio a los nuevos tiempos y demanda
Las empresas de servicios energéticos (ESE) constituyen un eje estratégico para conseguir los objetivos climáticos, de ahorro y eficiencia, así como para luchar contra la pobreza energética. Compañías como Enerbide, Eldu, Tecman, Kaener o Giroa, entre otras muchas, buscan proporcionar soluciones eficaces en todo lo relacionado con el sector de la energía, ofreciendo sus servicios de consultoría y gestión en este ámbito, en la mayoría de los casos con proyectos ‘lleva en mano’. A través de los Contratos de Rendimiento Energético (CRE), estas empresas llevan a cabo proyectos de eficiencia energética o de energías renovables y utilizan el flu

