Esta tecnología se asocia principalmente a sectores como el aeronáutico o el médico, que se benefician directamente de la gran capacidad de personalización y de la reducción del peso de las piezas. No obstante, lo cierto es que en conjunto, ambos representan menos del 30% de las aplicaciones, lo que indica que hay otras muchas industrias, incluyendo la naval, ferrocarril, automoción, manufactura, defensa y energía, que también están intensificando su uso.
La principal barrera que las empresas encuentran a la hora de implementar la impresión 3D es el desconocimiento sobre todos los aspectos relacionados con las aplicaciones que podrían llevar a cabo de manera rentable. Por ello, desde Addimat ponen el foco en que la primera fase para adquirir la tecnología debería incluir la formación y la búsqueda de colaboraciones con expertos del sector que ayuden a identificar aplicaciones viables. Y para ello, fijan la mirada en el certamen ADDITED como el perfecto escaparate donde comprobar los principales avances tecnológicos, al mismo tiempo que conocer de sus creadores las últimas impresoras 3D industr

