A pesar de que no desarrollamos nuevos materiales, nueva tecnología o nuevos productos de consumo, no hay mejor experiencia para hablar de innovación que la industria de los servicios profesionales. En primer lugar, porque llevamos más de 100 años prestando servicios de alto valor añadido a nuestros clientes, y si no hubiéramos tenido éxito en los procesos de innovación, no habríamos llegado tan lejos. Y, en segundo lugar, porque nuestra misión consiste en ofrecer servicios a nuestros clientes que no son capaces de desarrollar íntegramente ellos mismos, necesitamos ofrecerles algo diferencial, por lo que estamos continuamente reinventándono
En general cuando hablamos de innovación como primera idea nos viene a la cabeza la innovación tecnológica y el I+D. Por supuesto, el I+D y la innovación tecnológica son fundamentales para nuestro tejido empresarial pero bien es verdad que para muchas de nuestras pymes y microempresas, por no mencionar el pequeño negocio de los autónomos que supone un alto porcentaje de nuestro país, a pesar de los apoyos existentes, ven complicado realizar este tipo de procesos tan importantes y necesarios debido al tamaño de sus entidades y el sobreesfuerzo a corto plazo que le puede suponer a las personas de la organización. Para este tipo de entidades e

