Las finales europeas de rugby reúnen a más de 95.000 espectadores en San Mamés
- Estrategia Empresarial
- 03-Junio-2026
El Unión Burdeos Bégles se proclamó campeón de la Champions Cup. Foto: DFB
Las instituciones vascas han realizado una valoración muy positiva del desarrollo de las finales europeas de rugby celebradas en San Mamés, que durante dos jornadas han situado a Bilbao en el centro del panorama deportivo internacional.
La celebración de la EPCR Challenge Cup Final y la Investec Champions Cup Final ha congregado a un total de 95.531 espectadores, una cifra que supera ampliamente los registros alcanzados en la anterior edición disputada en la capital vizcaína en 2018 y que consolida a Euskadi como sede de referencia para grandes acontecimientos deportivos.
Según los datos facilitados por la organización European Professional Club Rugby, la final de la Investec Champions Cup reunió a 52.327 personas, mientras que otras 43.204 asistieron a la final de la EPCR Challenge Cup. El dato resulta especialmente significativo al superar incluso el récord histórico de asistencia registrado en San Mamés durante un partido del Athletic Club, fijado recientemente en 52.114 espectadores, lo que refuerza la dimensión excepcional del evento.
El balance positivo de las instituciones promotoras —Gobierno vasco, Diputación Foral de Bizkaia y Ayuntamiento de Bilbao— va más allá de las cifras de público. Las administraciones destacan especialmente el ambiente vivido en la ciudad y el carácter festivo de miles de aficionados desplazados desde distintos países, principalmente Francia, Irlanda y Reino Unido. Espacios como el parque de Doña Casilda, convertido estos días en el centro neurálgico del evento con la instalación de la Champions Rugby Village, así como otros puntos emblemáticos de Bilbao, han reflejado la capacidad de la ciudad para acoger y gestionar grandes concentraciones internacionales en un entorno de normalidad y celebración compartida.
A la espera del informe oficial sobre el impacto económico, las primeras estimaciones apuntan a que el retorno para Bizkaia y Euskadi podría superar los 50 millones de euros, una cifra similar o incluso superior a la registrada en 2018, cuando estas finales dejaron más de 37 millones de euros de impacto directo. La alta demanda turística también se tradujo en una ocupación hotelera cercana al 90%, así como en 30 vuelos adicionales en el aeropuerto de Loiu.

