La inflación desatada tras la salida de la pandemia, y acelerada el pasado año, es un quebradero de cabeza para los responsables de la política económica y, también, para quienes se ocupan de las compras y las finanzas en las empresas. Diferentes circunstancias han contribuido a que los precios estén disparados en nuestro entorno: factores ligados a la recuperación pospandemia, los problemas en las cadenas de suministro, la escasez de algunas materias primas, la invasión de Ucrania y la recuperación de márgenes. Y todo ello crea incertidumbre en las empresas a la hora de tomar decisiones de inversión futura, por lo que la labor de los bancos
La cifra de negocio del Puerto de Bilbao ascendió a 33,6 millones de euros en el primer semestre del año, lo que representa un crecimiento del 3% de su facturación. La deuda, por su parte, se situó en 43 millones de euros, si bien, dispone de una tesorería de 47 millones con la que afrontar las inversiones en curso, y un respaldo inversor de las instituciones que suman 27,1 millones de euros para una cartera de actuaciones de 71,5 millones.Entre los principales proyectos destaca BilbOPS, que llevará a cabo la electrificación de muelles para todas las líneas regulares, e incluye la instalación de plantas fotovoltaicas en régimen de autoconsumo

