El desafio de la digitalización ha impuesto entre sus condiciones la necesidad de incorporar talento a las organizaciones, un bien escaso y muy cotizado por el que pugnan las empresas en todo el mundo. Un talento que además se polariza para decantarse bien por las ‘startups’, innovadoras, ágiles y con gran proyección de crecimiento, o bien por las grandes multinacionales ya consolidadas, poderosas en conocimiento, capital y relaciones. Formar ese talento y generar las condiciones para retenerlo son objetivos prioritarios.“En 10 años, la población activa de la CAV contará con 200.000 personas menos, por lo que vamos a necesitar cada vez más
Fue en 2016 cuando la atracción, impulso y generación del talento se formuló en la Visión corporativa de MONDRAGON y cuando se explicitó como objetivo estratégico “lograr que nuestro diferencial cooperativo (…) y la capacidad de potenciar y atraer el talento sea una ventaja competitiva real”. Más allá de las modas, lo que pone al talento en la agenda de las cooperativas es un desequilibrio en el mercado laboral: demanda creciente de perfiles innovadores y tecnológicos que contrasta con una demografía a la baja y con el descenso de matriculaciones en estudios técnicos. Las cooperativas de MONDRAGON - primer empleador privado de Euskadi y el

