A pesar de la profunda huella que ha dejado el covid-19, Eduardo Zubiaurre, presidente de Confebask, considera que las fortalezas de la economía vasca y del tejido empresarial han permitido resistir el impacto, y confía en un gran pacto de país y en el diálogo y el acuerdo en las empresas para allanar el camino de la recuperación. En un año, la pandemia de covid-19 se ha llevado alrededor de 1.600 empresas y unos 22.000 empleos; y cerca de 200.000 personas han pasado por un ERTE, de las que 32.000 siguen acogidas a esta medida. Son los efectos de una crisis atípica, diferente a otras por lo rápida, lo general y lo profunda que está siendo,
Lograr el control absoluto de la calidad de los procesos y equipos de fabricación industrial para avanzar hacia la fabricación ‘cero defectos’ es un desafío clave en sectores económicos estratégicos como el aeronáutico, el energético o el automovilístico.Para avanzar en este ámbito se puso en marcha en noviembre de 2020 el proyecto europeo InterQ, liderado por el centro tecnológico Ideko y la participación de otros agentes vascos. En concreto, entre los 25 socios, procedentes de 11 países, se encuentran ITP, Gamesa Energy Transmisión, Danobat, Aeromec, Tekniker y la UPV/EHU, entre otros. Centrado en el desarrollo de una plataforma digital

