En el proceso de transformación ecológica en el que nos encontramos, se necesita medir cómo afecta al medio ambiente todo aquello que hacemos y producimos. En este contexto, las empresas deben actuar acorde a sus objetivos medioambientales, cada vez más exigentes, y en línea con los objetivos de ahorro energético que la Unión Europea ha dictado para 2030 -y que, recientemente, se han visto endurecidos-, así como de neutralidad climática, establecidos para 2050. Para dar respuesta a estas necesidades, Giroa Veolia, compañía referente en gestión de energía, agua y residuos, ofrece a sus clientes soluciones inteligentes, cada vez más eficientes
Zabalgarbi, la planta de valorización de residuos de Bizkaia, recibió en 2022 la tonelada cuatro millones de residuos reciclables, cantidad con la que se podrían llenar siete veces el estadio de San Mamés. En una entrevista para la Guía de la Innovación de ESTRATEGIA EMPRESARIAL, su director general, Mikel Huizi, aseguraba que, más allá de cifras, “el mayor proyecto que tenemos es acercar Bizkaia a su objetivo final de vertido cero, para lo que la innovación es esencial”. La empresa vizcaína ha invertido 15 millones de euros en innovadoras mejoras en los últimos cuatro años y su director general señala que “seguiremos aumentando esta cifra”

