El Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia concluye las obras de ampliación y mejora de la EDAR de Bakio con una inversión de casi siete millones de euros

El objetivo de la obra es aumentar la capacidad de tratamiento para hacer frente a puntas de caudal en momentos de lluvias intensas o en el periodo estival, cuando Bakio casi triplica su población

La instalación se ha rediseñado atendiendo a una mejor integración en el entorno y se han instalado 58 placas fotovoltaicas que garantizan la sostenibilidad de la planta. Foto: CABB

El Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia ha culminado el proyecto de ampliación y mejora de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Bakio, operativa desde 1993, y que, tras una inversión cercana a los siete millones de euros, incorpora en la actualidad tecnologías innovadoras para cumplir con las exigencias más elevadas en materia de tratamiento de aguas residuales.

Los trabajos arrancaron a principios de 2023, con la dificultad añadida de que la instalación debía estar operativa en todo momento y garantizar los parámetros de calidad exigidos para el agua depurada, teniendo en cuenta además, la fuerte estacionalidad del caudal de entrada. De esta forma, la planta está dimensionada para tratar las aguas residuales urbanas e industriales de 5.400 habitantes equivalentes, pudiendo llegar hasta 15.960, en caso de necesidad.

Este lunes han visitado las nuevas instalaciones el presidente del Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia, Kepa Odriozola Azula, junto con la directora técnica, Arantxa Sánchez Pérez, y responsables del Ayuntamiento de Bakio.

La EDAR de Bakio se puso en servicio hace más de tres décadas, con el objetivo de depurar las aguas residuales del municipio. Su explotación y mantenimiento pasó a manos del CABB en 2012, con la incorporación de Bakio a la entidad. En 2023 se licitaron los trabajos de ampliación y mejora que se han prolongado durante 29 meses, con una inversión total de 6.986.739,48 euros. El objetivo de esta actuación era aumentar la capacidad efectiva de tratamiento de la planta –líneas de agua y fangos–, sobre todo en el periodo estival, donde se llega a triplicar la población de Bakio; renovar las instalaciones y dotarlas de un sistema de control moderno.

Para ello se ha remodelado completamente el tratamiento biológico, sustituyendo las turbinas de aireación por una aireación con difusores más eficiente y silenciosa, que favorece la eliminación de nutrientes, y dotando a la EDAR de dos nuevos decantadores secundarios circulares que duplican la capacidad de los anteriores, lo cual le permite absorber con más garantías las puntas de caudal de los periodos de lluvia, sin que se resienta la calidad del efluente, y con la consiguiente mejora ambiental del entorno.

Además, se ha instalado un nuevo pretratamiento formado por dos plantas compactas que comprenden el tamizado, desarenado y desengrasado, una nueva línea de tratamiento de fangos, y un sistema de ventilación y desodorización del conjunto, ya que todos los procesos, salvo la decantación, quedan cubiertos.

Se ha intervenido también en el aspecto general de la instalación. Así, los materiales exteriores se han elegido pensando en la integración de la planta en su entorno y en su durabilidad dado el ambiente salino predominante. Por otro lado, la sostenibilidad de la infraestructura está garantizada gracias a la mayor eficiencia energética del proceso de depuración biológica y la instalación en las cubiertas de los tres edificios de 58 placas fotovoltaicas, que suman 30 kWp de energía renovable.

“Siempre guiados por criterios técnicos, analizamos cada situación concreta de los municipios consorciados para responder a la realidad de nuestros 98 municipios. Nuestro objetivo es garantizar que más de un millón y medio de personas dispongan, tanto en las infraestructuras de abastecimiento como en las de saneamiento más próximas a su entorno, de instalaciones robustas, resilientes y comprometidas con la protección del medio ambiente”, ha subrayado Kepa Odriozola Azula, presidente del Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia, en el transcurso de una visita a las instalaciones.

Fiabilidad operativa

La complejidad de las obras ejecutadas ha venido dada por la necesidad de acompasar el programa de trabajos con las necesidades propias de la operación de la EDAR, la fuerte estacionalidad del caudal de entrada, así como por la falta de espacio físico para la ejecución de los trabajos. La depuradora ha permanecido operativa en todo momento y cumpliendo los criterios de calidad del efluente establecidos, incluso en los dos periodos estivales que han mediado durante las obras.

En cuanto a la capacidad de tratamiento de la EDAR, la instalación remodelada es capaz de depurar un caudal medio de efluente de 95 m³/h, pudiendo absorber puntas horarias de 190 m³/h y garantizando la calidad del agua de salida exigida por la normativa. Además, en caso de necesidad, la planta es capaz de realizar un pretratamiento para un caudal de 300 m³/h, incrementando la protección del entorno ante episodios de lluvias intensas.

Con esta actuación, la EDAR de Bakio dispone ahora de un sistema de control Scada moderno, que permite la supervisión y el control avanzado de la instalación tanto desde la propia planta como en remoto, desde el puesto de control de la EDAR de Galindo (Sestao), mejorando la fiabilidad operativa y la capacidad de respuesta ante una eventual incidencia.

Como parte final de la actuación, la depuradora cuenta con un modelo BIM de las instalaciones ejecutadas, desarrollado a partir del proyecto y actualizado de forma continua durante toda la obra hasta reflejar el estado final de entrega. Este modelo constituye en todo momento un gemelo digital fiel de la situación física de las instalaciones, facilitando tanto la explotación futura como las labores de mantenimiento y gestión de la infraestructura.

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