La existencia de instrumentos financieros públicos y privados, y la estrategia de colaboración entre ambos, ha hecho posible dotar al tejido empresarial vasco de una sólida, saneada y bien articulada estructura financiera con la que superar la crisis y afrontar hoy nuevas inversiones y crecimientos.El crecimiento, en términos empresariales, siempre lleva aparejados la necesidad de financiación y el riesgo. Y el negocio del riesgo es extremadamente voluble. “Cuando la cosa se tuerce, el mercado te da la espalda”, afirma el director financiero de Kutxabank, Joseba Barrena. “Por ello es importante mantener las líneas de avales del Gobierno v
En la sociedad de garantía recíproca Elkargi se percibe una recuperación del espíritu inversor en el tejido empresarial vasco. Tanto es así que en su Plan estratégico 2018-2010, recientemente presentado, prevé obtener crecimientos del 10% anual durante los próximos tres años y situar a finales de 2020 su riesgo vivo en torno a los 935 millones de euros. Sin embargo, apuntaba Pio Aguirre, director general de la entidad, la empresa vasca sigue teniendo una limitación en su mapa mental que le impide muchas veces dar el salto y facilitar la entrada a nuevos inversores. “Importa mucho mantener el control y los centros de decisión, sin pensar qu

