Las haciendas forales recaudaron en 2025 un 11 % más que el año anterior

La recaudación creció en 2025 por encima de las estimaciones previstas. Foto: Archivo

Las tres haciendas vascas recaudaron el año pasado 20.324,5 millones de euros, lo que supone un aumento del 11% en comparación con 2024.
En el caso de Álava, la recaudación ascendió a 3.157,5 millones de euros, lo que muestra un incremento del 11,5% con respecto a la acumulada en el mes de diciembre del año anterior. Así, los 3.157,5 millones de euros reflejan un aumento de 326,5 millones de euros en este ejercicio respecto del ejercicio anterior.
Bizkaia, por su parte, recaudó hasta el 31 de diciembre de 2025 un total de 10.442 millones de euros, superando en 1.032,9 millones de euros la obtenida en 2024, lo que representa un incremento del 11%. Esta cantidad refleja que el presupuesto previsto para el pasado ejercicio (10.182,3 millones) se ha cumplido en un 102,5%.
En la cifra final ya están descontados los abonos realizados por los ajustes internos de la Ley de Aportaciones, que ascendieron a 1.224,9 millones de euros, con un crecimiento del 13,8% sobre el ejercicio anterior. El reparto de estos ajustes ha sido de 1.022,1 millones para Gipuzkoa y de 202,8 millones para Álava.
La recaudación por impuestos directos fue de 5.324,6 millones, un 9,6% más que en 2024, con un aumento de 464,4 millones de euros. Estas subidas contrastan con la caída en el Impuesto sobre Sociedades que, con una recaudación de 699,3 millones, descendió un 25% con respecto a 2024, es decir, 233,7 millones de euros menos. Por contra, hay que señalar la positiva evolución del Impuesto sobre el Patrimonio (+22,4%), del Impuesto sobre la Renta de los No Residentes(+12,5%) y del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones (+45%).
Gipuzkoa cerró 2025 con una recaudación acumulada de 6.725 millones de euros, 654,9 millones de euros más en relación con el mismo periodo del año anterior (+10,8%). Los ingresos íntegros aumentaron un 7,1% y las devoluciones disminuyeron un 4,4%. La recaudación líquida de los impuestos directos creció el 8,8%, la de los impuestos indirectos el 12% y la de los ajustes con el Estado el 15,4%.
La evolución positiva registrada hasta diciembre se explica por el incremento de ingresos en las retenciones sobre rendimientos del trabajo, las retenciones sobre rendimientos de capital mobiliario, el IVA, los impuestos especiales y el impuesto sobre transmisiones patrimoniales.
Entre los factores con impacto negativo hay que mencionar la disminución de las retenciones sobre ganancias patrimoniales y el aumento de las devoluciones por el impuesto sobre sociedades.

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