La variante de Ermua toma impulso con la presentación en el próximo Consejo de Gobierno foral del proyecto provisional

Con la aprobación de este primer documento se procederá al periodo de exposición pública de dos meses y, posteriormente, a la redacción final del proyecto

El diputado de Infraestructuras y Desarrollo Territorial de la Diputación Foral de Bizkaia, Carlos Alzaga, presentando los detalles de la Fase I-Urtia de la variante de Ermua. Foto: DFB

El diputado de Infraestructuras y Desarrollo Territorial de la Diputación Foral de Bizkaia, Carlos Alzaga, ha presentado en rueda de prensa los detalles de la Fase I-Urtia de la variante de Ermua, una nueva infraestructura viaria que permitirá mejorar las condiciones de circulación en el núcleo urbano y reforzará la conexión con las zonas industriales del municipio.

Tal y como ha explicado Carlos Alzaga, el documento será presentado en el próximo Consejo de Gobierno foral, el jueves 29, para su aprobación, una vez que ya ha obtenido la Declaración de Impacto Ambiental (DIA). Se trata, no obstante, de un documento provisional que, una vez aprobado el jueves, deberá superar los diferentes trámites legales antes de salir a licitación. Esto es, dos meses de exposición pública; un plazo similar para la resolución de las alegaciones, si las hubiera, y las posibles modificaciones. Transcurrido este tiempo, se presentará el proyecto definitivo, lo que llevará a su licitación y posterior adjudicación. Según los cálculos del diputado foral, se podría empezar a trabajar sobre el terreno a finales de 2026.

La actuación, que cuenta con un plazo de ejecución estimado de 36 meses y un presupuesto de licitación de 20.777.458,17 euros (IVA incluido), constituye la primera fase de la futura Variante Oeste, cuyo trazado completo conectará las carreteras BI-3302 y BI-2301 a través del monte Mallumendi.

La variante Oeste Fase I se configura como un nuevo eje viario exterior al casco urbano de Ermua, que enlazará la carretera BI-3302 con la BI-3344 a través del viaducto de Urtia. De este modo, se reducirá significativamente el tráfico pesado procedente del polígono de Urtia, que actualmente atraviesa el centro de Ermua para acceder a las principales carreteras del entorno.

El trazado partirá de ese punto, situado en la antigua BI-3302, y finalizará en la nueva rotonda de Izarra, próxima al edificio municipal del mismo nombre. En total, contará con tres rotondas principales —Urtia, Izarra y Zearreko— y un vial de acceso a la zona urbana que dispondrá de itinerario peatonal para conectar con las aceras existentes.

El proyecto prevé una calzada de dos carriles (uno por sentido), arcenes de un metro y velocidades de diseño adaptadas a cada tramo: 60 km/h en la variante, 40 km/h en rotondas y 20 km/h en el acceso urbano.

Tres estructuras destacadas

A lo largo de su detallada exposición, Carlos Alzaga ha enumerado las tres estructuras de paso que se habilitarán en esta primera fase de la variante:
   - El viaducto de Urtia, de 100 metros de longitud y tipología mixta de acero y hormigón, que salvará el valle de la regata Urtia
   - El puente sobre la regata Urtia (arroyo Zubitegi), que sustituirá a una estructura existente y mejorará el cauce fluvial
   - El puente sobre la vaguada de Izarra, de 38 metros, que facilitará la continuidad hacia la futura Fase II

Además, el proyecto incluye la construcción de muros de contención y actuaciones de encauzamiento del arroyo Zubitegi, empleando técnicas de bioingeniería para proteger los ecosistemas de ribera y mejorar la capacidad hidráulica del cauce.

Sostenibilidad y recuperación ambiental

El diputado foral de Infraestructuras y Desarrollo Territorial ha reafirmado durante su intervención el compromiso de la Diputación Foral de Bizkaia con el medio ambiente, asegurando que la minimización del impacto ambiental constituye un eje central del proyecto. En este sentido, Alzaga ha hablado de que se aplicarán medidas preventivas y correctoras orientadas a preservar la flora, la fauna y la calidad del agua, especialmente en el entorno del arroyo Zubitegi, en donde no se realizarán trabajos entre el 15 de marzo y el 31 de julio, ya que se trata de una zona de protección del visón europeo.

Junto a ello, se ejecutará un proyecto de restauración paisajística que incorporará plantaciones con especies autóctonas —robledal atlántico y aliseda cantábrica— y sistemas de revegetación natural en taludes y márgenes fluviales, con el objetivo de integrar el nuevo vial en su entorno.

Por último, los materiales sobrantes de las excavaciones se depositarán en un vertedero controlado ubicado en el antiguo enlace del peaje de Ermua, actualmente en desuso. Los itinerarios de transporte se organizarán para minimizar las molestias a la ciudadanía, privilegiando el acceso por vías principales como la N-634, BI-3344 y AP-8.

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