Iñigo Urkullu sitúa la Europa Atlántica como “eje estratégico de la nueva competitividad europea”

“La Fachada Atlántica constituye un activo, logístico y económico de primer orden”

El lehendakari Iñigo Urkullu, presidente de Fundación eAtlantic, durante su intervención en los actos del 140º aniversario de la Cámara de Pontevedra, Vigo y Vilagarcía de Arousa. Foto: Fundación eAtlantic

El lehendakari Iñigo Urkullu, presidente de Fundación eAtlantic, ha asegurado que “la Europa Atlántica tiene las condiciones para convertirse en uno de los motores de la próxima etapa de integración europea”. Así lo ha manifestado durante su intervención en los actos del 140.º aniversario de la Cámara de Pontevedra, Vigo y Vilagarcía de Arousa, que ha reunido a unas 300 personas, representantes de empresas, instituciones y las principales cámaras de comercio del Estado. “Ha llegado el momento de pasar de ser percibida como periferia a convertirse en eje estratégico de la nueva competitividad europea”, ha añadido antes de compartir un diálogo con Diego Calvo, conselleiro de Presidencia, Xustiza e Deportes da Xunta de Galicia.
 
El presidente de eAtlantic ha considerado que “la Europa Atlántica/Fachada Atlántica dispone de puertos, empresas, universidades, centros tecnológicos, recursos energéticos y una cultura de apertura al mundo que la sitúan en una posición privilegiada para liderar esta nueva etapa”, pero ha advertido que “ninguna ventaja está garantizada” y por ello ha apremiado a “dotarnos de una estrategia compartida y de los instrumentos, las conexiones y la gobernanza necesarias para transformar ese potencial en capacidad real de influencia y de generación de prosperidad”.
 
Es ahí donde ha detallado cómo “Fundación eAtlantic nació el año pasado en el contexto que acabo de esbozar, con el objetivo de contribuir a la prosperidad de la Fachada Atlántica y a su plena inserción en la UE”. En este sentido, ha subrayado que aspiramos a conectar territorios, instituciones y ciudadanía, y a servir de punto de encuentro y facilitador en el empeño de aunar visiones, alinear apuestas y sumar esfuerzos”.
 
Al detallar la actividad del organismo que preside, Iñigo Urkullu ha admitido que “la Fachada Atlántica puede convertirse en uno de los grandes espacios europeos de ejecución de la agenda Draghi-Letta “y ha avanzado que el ejercicio de territorialización de sus recomendaciones llevado a cabo por eAtlantic” en diálogo con casi 90 actores atlánticos “ha resultado en 28 propuestas de proyectos e iniciativas motrices de escala atlántica relacionados con descarbonización y competitividad; energía; finanzas; innovación, digitalización y quinta libertad; e interconexiones”. 
 
Según ha enfatizado, la Fundación dará a conocer en breve detalles de estas propuestas que “combinan ambición y realismo e invitan a iniciar una etapa de colaboración estratégica entre actores de la Fachada Atlántica con la nueva Macrorregión como trasfondo”. Y a ésta se ha referido en el transcurso del coloquio con el conselleiro Calvo, recordando el compromiso de las Cámaras del Arco Atlántico con este proyecto. “Hemos de mantener el altísimo nivel de consenso logrado en torno a la demanda de Macrorregión e intensificar los contactos con las instituciones europeas y los Estados miembros para que el proyecto llegue a buen puerto”, ha requerido.
 
La Fachada Atlántica como activo
 
Para el presidente de eAtlantic, “la Fachada Atlántica constituye un activo geoestratégico, logístico y económico de primer orden, capaz de reforzar la autonomía estratégica europea ante la vulnerabilidad de las cadenas de suministros globales”. Para hacerlo efectivo, ha reclamado que “en nuestras manos está asumir la responsabilidad de liderar una parte decisiva del futuro de la UE. Cuando Europa busca nuevos motores de crecimiento, cohesión e influencia global, el Atlántico ya no debe contemplarse como una frontera”.

Desde su posición geográfica ha situado la Fachada Atlántica como puerta natural hacia América del Norte, América Latina y África occidental. Su potencial energético puede contribuir decisivamente a la seguridad energética europea. Sus capacidades industriales y tecnológicas permiten fortalecer la competitividad continental. Y su tradición de apertura internacional ofrece una plataforma privilegiada para construir nuevas alianzas globales”, ha agregado. No obstante, ha advertido de que “sería un error contemplar la Europa Atlántica únicamente a través de sus fortalezas. La nueva centralidad estratégica del Atlántico no debe ocultar las debilidades que todavía limitan su capacidad para convertirse en uno de los grandes motores europeos como su paulatina pérdida de visibilidad y centralidad política en la agenda UE y el déficit histórico de interconexiones”.
 

Más noticias de Economía / Ekonomia