“Hacia una economía más sólida, competitiva e inclusiva”

Ramón Bernal, director general de Lantegi Batuak

Ramón Bernal, director general de Lantegi Batuak

En un momento en el que la incertidumbre geopolítica, la transformación tecnológica y los cambios en los mercados marcan la agenda empresarial, cada vez más organizaciones se plantean cómo ajustar los resultados económicos con el impacto positivo en la sociedad. El debate sobre el arraigo empresarial en nuestro país se ha intensificado en los últimos meses, ante las distintas situaciones en las que un proyecto empresarial se plantea salir de nuestro territorio, priorizando criterios económicos sobre los sociales. 
Lantegi Batuak, como ejemplo de entidad de la economía social vasca, demuestra que la rentabilidad económica y el valor generado a la sociedad, además de compatibles, pueden reforzarse mutuamente.
Nuestro proyecto se basa en la convicción de que es posible competir en el mercado con los mismos niveles de exigencia que cualquier empresa y, al mismo tiempo, situar a las personas en el centro de la estrategia. Nuestra diferencia no está tanto en cómo trabajamos, sino en para qué lo hacemos.
Tras décadas de trayectoria, hemos comprobado que cuando se alinean propósito y actividad empresarial (en el caso de Lantegi Batuak, desarrollando soluciones industriales y de servicios) se genera valor en todas las direcciones: para las personas, para las empresas con las que colaboramos y para la sociedad en su conjunto. Detrás hay un equipo excepcional y comprometido, una apuesta constante por la innovación y la multitecnología (que nos permite ofrecer soluciones a medida y adecuar los trabajos a la medida de cada persona) y una estrecha colaboración con administraciones públicas y empresas.
Los resultados reflejan esta trayectoria de colaboración y aprendizaje. Hoy, somos 3.340 personas y hemos superado nuestros objetivos en resultados e inversiones. En 2025, generamos, además, un Valor Social Integrado de 292 millones de euros para nuestros principales grupos de interés.
La economía social forma parte del tejido productivo de nuestro entorno. Y en un momento en el que las empresas están incorporando la diversidad, la sostenibilidad y el impacto social a su estrategia, compartir experiencias es, probablemente, la mejor manera de seguir construyendo una economía más sólida, competitiva e inclusiva.

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