En numerosos procesos de crecimiento empresarial, la evolución de la empresa supera la capacidad de sus estructuras de liderazgo para adaptarse. A ello se suman factores como las expectativas de las nuevas generaciones y un entorno económico, social y geopolítico cada vez más cambiante, que exige modelos de liderazgo más adaptativos. El crecimiento suele imponerse a los ritmos internos de adaptación. Las organizaciones pasan, en un periodo relativamente corto, de un tipo de modelo operativo a entornos de mayor complejidad, sin que siempre se haya producido una transición equivalente en su forma de gestionar. En este contexto, modelos de ges
