En los últimos compases del pasado siglo, cundió el pánico ante la posibilidad de que los PC sucumbieran ante el ahora legendario Y2K, lo que podría haber sumido nuestro mundo, tan dependiente de los ordenadores, en un caos total de forma casi instantánea. Aunque estuviéramos haciendo una montaña de un grano de arena, como así resultó ser, ahora nos debemos enfrentar a una consideración que necesita respuesta: el crecimiento exponencial en el volumen de los datos y cómo coparemos con ellos empresas, organizaciones e individuos. A diferencia de lo que sucedía con la amenaza del Y2K, esta explosión de datos no es un fenómeno ante el que quepa
Mientras que la inversión global en el Internet de las Cosas (IoT) crecerá en 2017 un 15% respecto al año 2016, el número de operaciones de inversión se reducirá en torno a un 9%, tal y como refleja un informe elaborado por la consultora everis, tras analizar más de 13.000 startups enfocadas a IoT. Estos datos ponen de manifiesto la maduración del sector. En la actualidad, los inversores apuestan por menos opciones, pero destinando más recursos a ellas, reconociendo de esta manera el potencial del mercado IoT. Estados Unidos lidera el ranking del número de startups enfocadas en IoT, con más de 4.000 compañías; Europa ocupa el segundo puesto,
