El modelo económico vasco se basa en la sostenibilidad, un apartado en el que el sector energético y medioambiental son claves. Campos en los que Euskadi cuenta con conocimiento y empresas referentes, soportadas por estrategias públicas con muchos años de recorrido. La sostenibilidad es la clave de bóveda del crecimiento económico vasco. Potenciar las energías renovables, ser más eficientes y reducir las emisiones son el objetivo prioritario de todas las empresas del sector. Al tiempo, el sector ambiental se ha convertido en un núcleo de oportunidades para el tejido industrial del territorio. La meta no es otra que la de construir un mode
El desarrollo de la política energética planificada en Euskadi tiene como principal fin la consecución de un sistema capaz de garantizar una energía asequible para la ciudadanía, garante de la competitividad del tejido productivo e industrial y, no menos importante, en condiciones de seguridad y de sostenibilidad. Se trata de una ecuación de gran complejidad al combinar elementos cuyos ritmos de gestión y de evolución son muy dispares: el cuidado del entorno y sus consecuencias se miden en plazos de siglos, las inversiones de calado para avanzar en la eficiencia y en las renovables tienen periodos de desarrollo por décadas, y las decisiones
