Zabalgarbi produce en 20 años el consumo del 35% de los hogares de Bizkaia
- Estrategia Empresarial (Cuaderno Sostenibilidad 2026)
- 01-Abril-2026
Durante las últimas dos décadas, la gestión de residuos en Bizkaia ha experimentado una transformación profunda, marcada por la reducción del vertido, la modernización de las infraestructuras y la consolidación de un modelo alineado con los objetivos europeos de economía circular.
En ese cambio estructural, Zabalgarbi ha desempeñado un papel determinante. La planta, puesta en marcha en 2005 en el Ecoparque de Artigas, nació para dar respuesta a un reto que entonces condicionaba el futuro ambiental del territorio: tratar de forma segura y eficiente los residuos urbanos no reciclables y evitar que acabaran en vertedero, con el impacto ambiental y social que ello conlleva a largo plazo. Veinte años después, su aportación es indiscutible. La instalación ha tratado alrededor de 4,5 millones de toneladas de residuos que, de otro modo, habrían permanecido bajo tierra durante generaciones, y se ha convertido en un actor energético relevante al producir una parte significativa de la electricidad consumida por los hogares vizcaínos. Esta doble función ambiental y energética ha permitido reforzar la autosuficiencia del territorio, reducir la dependencia del vertedero y avanzar hacia un sistema de gestión más moderno, eficiente y alineado con las directrices europeas. Además, su apuesta por la transparencia, la colaboración institucional y la implicación con el territorio ha sido clave para integrar con normalidad esta infraestructura en Bizkaia y para evidenciar el papel real que juega en la gestión de residuos y en la descarbonización del sistema energético.
{ Impacto
Su doble función ambiental y energética ha permitido reforzar la autosuficiencia del territorio.
“Podemos afirmar que Zabalgarbi ha cumplido plenamente los objetivos con los que se creó, logrando transformar y mejorar la gestión de los residuos no reciclables en Bizkaia”, subraya el director general de Zabalgarbi, Mikel Huizi. “La planta se diseñó para dar respuesta a un reto claro: tratar de forma eficiente esos residuos y evitar que terminaran en vertedero, con el impacto que eso supone a largo plazo”, añade. 20 años después, Zabalgarbi ha tratado casi cinco millones de toneladas de residuos que, de otro modo, habrían permanecido bajo tierra durante generaciones. A ello se suma su aportación energética. Desde 2005 ha producido más de 10 millones de MWh, equivalentes al consumo del 35% de los hogares de Bizkaia. Es una energía local, estable y generada a partir de un residuo sin alternativas de reciclaje.

