CIC biomaGUNE logra con nanopartículas mejorar terapias del sistema respiratorio
- Estrategia Empresarial
- 21-Julio-2026
Grupo de Biomarcadores Moleculares y Funcionales del centro investigador. Foto: CIC biomaGUNE
El Centro de Investigación Cooperativa en Biomateriales CIC biomaGUNE ha desarrollado nanopartículas de surfactante pulmonar (la mezcla de lípidos y proteínas que recubre los alvéolos y hace posible la respiración) que contienen encapsulado un fármaco utilizado para tratar la fibrosis pulmonar. Dichas nanopartículas han demostrado tener una gran capacidad para quedarse retenidas en el tejido enfermo, tras ser administradas por la vía pulmonar. Esto permite reducir las dosis de medicamento antifibrótico y disminuir, así, los posibles efectos secundarios que producen las terapias convencionales. Las pruebas realizadas en ratones muestran un efecto terapéutico en este tipo de enfermedad.
El estudio, publicado en la revista ‘Advanced Healthcare Materials’ por el grupo Biomarcadores Moleculares y Funcionales de CIC biomaGUNE ha presentado un método de síntesis sencillo, automatizado y reproducible, que asegura una encapsulación eficaz del fármaco, una distribución de tamaño adecuada y una alta estabilidad mediante microfluídica, una técnica que permite manipular fluidos a escala microscópica con gran precisión.
Un equipo investigador del centro ha conseguido retener el 90% de una nanomedicina antifibrótica en el pulmón
La fibrosis pulmonar es una enfermedad crónica relativamente frecuente en la que el tejido pulmonar forma cicatrices de manera descontrolada y progresiva. Los factores de riesgo más comunes incluyen el tabaquismo, la exposición laboral a polvos y químicos y a fármacos como quimioterapias o radioterapias, así como enfermedades víricas como la covid-19. Este tejido engrosado y rígido obstaculiza el correcto funcionamiento de los pulmones, lo que dificulta progresivamente la respiración. El tratamiento convencional de la fibrosis pulmonar (administrado por vía oral) produce, frecuentemente, efectos adversos, por lo que existe un gran interés por mejorarlo.
Aunque la administración de fármacos mediante inhalación permite un tratamiento dirigido al pulmón, su eficacia clínica suele verse limitada por la inflamación, la distribución heterogénea y las barreras fisiológicas. “Para reducir los efectos secundarios que producen los medicamentos para tratar la fibrosis pulmonar, lo mejor es dirigirlos directamente al tejido enfermo”, explica la doctora Susana Carregal, investigadora Ikerbasque asociada.
