“Biospain 2026: conectando capacidades para avanzar como ecosistema”
Idoia Muñoz Lizan, directora general del Basque Health Cluster (BHC)
- Idoia Muñoz Lizan
- 17-Septiembre-2026
Idoia Muñoz Lizan, directora general del Basque Health Cluster (BHC).
La celebración de Biospain 2026 en Bilbao llega en un momento especialmente relevante para el sector biosanitario vasco. No solo por la dimensión del encuentro, sino porque nos obliga a preguntarnos dónde estamos y, sobre todo, qué decisiones debemos tomar para que las capacidades construidas durante años se traduzcan en mayor desarrollo empresarial, empleo cualificado e impacto real en nuestro sistema sanitario.
Desde mi posición al frente de Basque Health Cluster, percibo un ecosistema que ha alcanzado un grado importante de madurez. Contamos con ciencia de primer nivel, centros tecnológicos, infraestructuras avanzadas, capacidad industrial y empresas altamente especializadas. En torno al Clúster reunimos ya a más de 130 organizaciones y, en el conjunto de Euskadi, más de 300 empresas desarrollan su actividad en el ámbito de las biociencias y la salud.
Sin embargo, creo que debemos evitar cualquier lectura complaciente. Tener capacidades no garantiza que sepamos convertirlas en valor. Muchas de nuestras empresas afrontan ciclos de desarrollo largos, elevadas exigencias regulatorias y grandes necesidades de financiación antes de alcanzar el mercado. A ello se suman las dificultades para validar sus soluciones en entornos reales, acceder al sistema sanitario y crecer desde Euskadi con una dimensión internacional.
Por eso, el debate ya no debe centrarse únicamente en cómo generar más innovación, sino en cómo conseguimos que la innovación avance. Necesitamos conectar mejor la investigación con la industria, facilitar espacios de validación, movilizar inversión especializada y utilizar con mayor decisión instrumentos como la compra pública de innovación. En este camino, la colaboración público-privada es una de nuestras principales fortalezas y, al mismo tiempo, una oportunidad para hacer las cosas de otra manera. Euskadi ha construido durante años una capacidad de trabajo conjunto entre empresas, instituciones, sistema sanitario y agentes de conocimiento. El reto ahora es convertir esa colaboración en proyectos más ambiciosos, compartir riesgos y acelerar la llegada de soluciones al mercado y a los pacientes.
También debemos reforzar nuestras capacidades productivas y evitar que tecnologías desarrolladas aquí terminen fabricándose o escalándose fuera por falta de condiciones adecuadas.
Este reto adquiere especial importancia en el actual contexto europeo. La autonomía estratégica, la seguridad de las cadenas de suministro y la capacidad propia en tecnologías sanitarias críticas han pasado a ocupar un lugar central en la agenda política. Euskadi dispone de activos para contribuir de forma relevante, pero será necesario priorizar, concentrar recursos y asumir que no podemos ser excelentes en todo. Debemos identificar aquellos ámbitos en los que contamos con ventajas diferenciales y construir alrededor de ellos proyectos de país, con continuidad y liderazgo compartido.
En este escenario, entiendo Biospain como una herramienta, no como un fin. Del 29 de septiembre al 1 de octubre tendremos en Bilbao a empresas, inversores, instituciones y agentes científicos de distintos países. Será una ocasión para contrastar nuestra estrategia, atraer inversión, impulsar alianzas y mostrar capacidades. Pero su verdadero impacto se medirá después: en los proyectos que arraiguen, las empresas que crezcan y las soluciones que lleguen al mercado y a los pacientes.
Mi aspiración es que Biospain contribuya también a alinear al propio ecosistema vasco. Tenemos que pasar de la suma de iniciativas a una lógica más coordinada, en la que empresas, sistema sanitario, administración, centros de conocimiento e inversores compartamos prioridades y responsabilidades.
Contamos con una base sólida. El siguiente paso exige menos autocomplacencia, más foco y mayor capacidad de ejecución. Biospain nos ofrece un buen momento para mantener esa conversación y, especialmente, para convertirla en decisiones.

