El año 2025 confirma la capacidad de la empresa vasca para sostener la actividad económica y el empleo en un entorno internacional complejo. Euskadi cierra el ejercicio con un crecimiento del PIB del 2,2%, una cifra superior a la prevista hace un año, aunque menor que el 2’5% de 2024. Este mejor comportamiento respecto al inicialmente previsto se explica, sobre todo, por el empuje del consumo privado y de la inversión, favorecida en parte por los fondos europeos, que han permitido mantener proyectos estratégicos en un momento de elevada incertidumbre.Este crecimiento se ha traducido también en una evolución positiva del empleo. A pesar de las

