La Unión Europea ha tomado cartas en el asunto y ha impuesto unas nuevas regulaciones de obligado cumplimiento en todos los Estados miembro que obligarán a los fabricantes a incorporar más plástico reciclado en su producción, impactando así de lleno en el desarrollo de una economía más circular. Y es que, a partir de este mismo año, todas las botellas de plástico PET (politereftalato de etileno) deben contener un 25% de material reciclado, un porcentaje que aumentará al 30% de cara a 2030. Esta iniciativa persigue reducir la dependencia de plásticos vírgenes y disminuir la contaminación por residuos plásticos, ya que en el continente, y según
El Consejo Europeo ha adoptado su posición sobre el reglamento de vehículos al final de su vida útil (VFU), que establece requisitos para garantizar que los nuevos que se diseñen favorezcan su reutilización, reciclaje y valorización. En particular, la citada normativa introduce un objetivo obligatorio para los plásticos reciclados y abre la posibilidad de establecer objetivos futuros para el acero, el aluminio y las materias primas críticas recicladas.El reglamento sobre vehículos al final de su vida útil supone un cambio radical para Europa. Reduce los residuos, disminuye la dependencia de materias primas críticas del extranjero e impulsa a

