Tubos Reunidos afronta el momento más decisivo de sus 134 años de trayectoria industrial
La compañía presenta un ebitda negativo de 22,8 millones de euros y un resultado negativo neto de 118,1 millones de euros
- Estrategia Empresarial
- 30-Marzo-2026
Foto: Tubos Reunidos
Tubos Reunidos ha publicado los resultados de su ejercicio 2025, que confirman la tendencia decreciente en la demanda de tubo de acero sin soldadura como resultado de las políticas arancelarias restrictivas (y, especialmente, el aumento del arancel a la importación de acero de Estados Unidos hasta el 50% a partir de junio de 2025), de la depreciación del dólar frente al euro, de la fuerte competencia del tubo de bajo coste en Europa y de un entorno marcado por las incertidumbres geopolíticas, lo que ha llevado a un estancamiento de la demanda.
El Grupo comenzó el ejercicio 2025 con una cartera de pedidos fortalecida tras un período previo con menores entradas, lo que impulsó las ventas en el primer semestre con un nivel de rentabilidad limitado por la alta competencia en precios. Sin embargo, a partir del mes de marzo, las medidas de política arancelaria adoptadas por la Administración de los Estados Unidos han provocado una caída de la demanda de tubería OCTG en aquel país, castigada por los procesos de concentración en el sector, la debilidad del precio del petróleo y por la imposibilidad de competir con los productores locales en un entorno de aranceles elevados. Asimismo, los mercados europeos se han visto afectados por el aumento de importaciones de tubos de mercados de menor coste, especialmente Ucrania y China, lo que ha dificultado la posición competitiva de los productores de la Unión Europea y ha generado, finalmente, la adopción de medidas de protección arancelaria que se implantarán a partir del segundo semestre de 2026.
Como consecuencia de estos factores, que han incidido especialmente en el segundo semestre de 2025, el Grupo ha obtenido un Ebitda negativo de 22,8 millones de euros y un resultado negativo neto consolidado atribuible a la sociedad dominante de 118,1 millones de euros. La cuenta de resultados recoge un gasto por deterioro de activos de 40,8 millones de euros, debido a que, teniendo en consideración la situación del mercado y las perspectivas de que los aranceles a la importación de acero en EE. UU. se mantengan en el medio plazo, el Grupo ha reestimado el valor de sus activos. Esta provisión afecta a la unidad generadora de efectivo (UGE) de tubo pequeño, compuesta por las plantas de Amurrio, Houston (EE. UU.) e Iruña de Oca. Asimismo, siguiendo un criterio conservador, se ha procedido a dar de baja activos por impuestos diferidos por importe de 8,3 millones de euros, registrados en el epígrafe “gasto por impuesto sobre sociedades”.
Los cambios en el marco normativo arancelario de EE. UU. han puesto de manifiesto un nuevo escenario en el que es necesaria la implantación de un Plan de Viabilidad que asegure la continuidad de la Compañía y permita hacer frente al elevado apalancamiento operativo y financiero del Grupo, con una estructura intensiva en costes fijos que exige altos niveles de actividad para sostener márgenes adecuados y generar flujos de caja suficientes para atender el repago de la deuda neta de 263 millones de euros al 31 de diciembre de 2025, la cual tiene un vencimiento inferior a 3 años. El Plan de Viabilidad, en el que ha venido trabajando la Sociedad en los últimos meses, se centra en las siguientes líneas de actuación:
• La adaptación progresiva de los recursos productivos a la reducción significativa de la actividad. Este proceso se ha iniciado en 2025 mediante la suspensión de la actividad de la planta del Grupo en Estados Unidos y ha continuado en febrero de 2026 mediante la comunicación de un Expediente de Regulación de Empleo en las plantas de Amurrio y Trápaga orientado a la salida de 301 trabajadores a través de prejubilaciones, salidas incentivadas y finalización de contratos eventuales, cuya negociación ha concluido sin acuerdo con el Comité de Empresa a pesar de haber obtenido un número de adhesiones suficiente.
• La renegociación de la deuda con las principales entidades financiadoras y con la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (“SEPI”) (en relación con el préstamo del Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas o “FASEE”), con el objetivo de reducir su volumen y/o extender los plazos de vencimiento. La Sociedad ha iniciado conversaciones con sus acreedores sin que hasta la fecha se haya adoptado acuerdo alguno al respecto. La compañía sigue analizando alternativas para la reestructuración de su deuda.
• La obtención de nueva financiación en el corto plazo que permita la viabilidad de la Compañía.
• La búsqueda de alianzas estratégicas, preferentemente con socios industriales, orientadas a impulsar la actividad del Grupo, especialmente fuera de los Estados Unidos.
En tanto no se logre la consecución de las anteriores líneas de actuación, el Grupo se encuentra en una situación que compromete su viabilidad y que podría exigir la adopción de medidas adicionales como resultado del deterioro experimentado.
