La salud de las personas cuidadoras en el centro

Unai Latorre, responsable del Área de Salud. Foto: Grupo SSI

Durante décadas, nuestra sociedad ha otorgado un mayor reconocimiento económico, tecnológico y social a las actividades vinculadas a la producción que a aquellas relacionadas con el cuidado de las personas. Esta diferencia también ha tenido reflejo en la forma de abordar la salud y la seguridad en el trabajo.
Mientras sectores como la industria han impulsado importantes avances en este ámbito, las actividades de cuidados han permanecido en un segundo plano, pese a su enorme importancia social y al elevado impacto físico y emocional que conllevan. La creciente demanda de apoyos y cuidados, impulsada principalmente por el envejecimiento de la población, junto con la escasez de profesionales en el sector, pone en jaque la sostenibilidad del sistema de cuidados.
Si el objetivo es construir un modelo capaz de responder a los retos actuales y futuros, resulta imprescindible proteger la salud de quienes lo hacen posible. La calidad de la atención, la continuidad de los servicios y la capacidad de atraer y fidelizar profesionales dependen, en gran medida, del bienestar y la calidad de vida de las personas cuidadoras.
Grupo SSI lleva 40 años respondiendo a las necesidades psicosociales de profesionales del cuidado para garantizar su bienestar. Sin embargo, como parte del proyecto Zainlab promovido por el Departamento de Economía, Trabajo y Empleo del Gobierno vasco, la organización ha incorporado una nueva figura profesional: el/la Promotor/a de la Salud Musculoesquelética. 
Su objetivo es dar respuesta a uno de los principales desafíos de la economía de los cuidados y la longevidad: el creciente impacto del dolor y los trastornos musculoesqueléticos en las personas trabajadoras.

Grupo SSI lleva 40 años respondiendo a las necesidades psicosociales de profesionales del cuidado para garantizar su bienestar 

Zaindu Zaitez
Fruto de esta evolución surge Zaindu Zaitez, un programa de promoción y protección de la salud que aborda los factores biopsicosociales que influyen en el bienestar, la capacidad funcional y la calidad de vida de las profesionales del cuidado. Sus actuaciones abarcan desde la atención clínica individualizada ante problemas de salud hasta la evaluación de domicilios, la incorporación de productos de apoyo y el asesoramiento para facilitar las tareas de cuidado, así como el acompañamiento durante procesos de incapacidad temporal y retorno al trabajo.
Una de las características diferenciales del programa es su apuesta por ir más allá de la prevención tradicional para situar la promoción de la salud en el centro de la intervención. Para ello, fomenta la formación y el empoderamiento en salud de las personas cuidadoras y pone a su disposición recursos específicos para mejorar su condición física, como un gimnasio integrado en las instalaciones de la organización donde se desarrollan sesiones de ejercicio de fuerza guiadas y supervisadas.
La experiencia de Grupo SSI es que cuidar a quienes cuidan no es únicamente una cuestión de responsabilidad social. Es también una decisión estratégica. Las organizaciones que invierten en la salud de sus profesionales fortalecen su capacidad para prestar servicios de calidad, mejoran la satisfacción laboral y contribuyen a afrontar uno de los mayores desafíos de nuestro tiempo: garantizar cuidados suficientes y sostenibles.

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