La estrategia Hariak frente a la soledad no deseada ha tenido un impacto directo en 14.000 personas, en 19 municipios de Gipuzkoa en dos años
La Diputación Foral de Gipuzkoa ha movilizado, a través de Adinberri, más de 1,1 millones de euros desde 2024 en este ámbito y ahora lanza una nueva convocatoria de ayudas con el objetivo de reforzar y dar continuidad a la estrategia
- Estrategia Empresarial
- 26-Marzo-2026
Participantes en la jornada Hariak-Korale. Foto: Adinberri
Gipuzkoa ha impulsado, a través de la convocatoria Adinberri-Hariak, un total de 12 proyectos desarrollados en 19 municipios, que han impactado en cerca de 14.000 personas en el ámbito de la prevención de la soledad no deseada en los últimos dos años. Estas iniciativas, promovidas por el Departamento de Cuidados y Políticas Sociales a través de la Fundación Adinberri, han permitido reforzar los ecosistemas locales de cuidados, fomentar la colaboración entre agentes y avanzar en la consolidación de un modelo comunitario, preventivo y centrado en las personas para abordar este fenómeno.
En total, el ente foral ha movilizado más de 1,1 millones de euros desde 2024 en este ámbito. A la inversión realizada en el periodo 2024–2025 se suma ahora una nueva convocatoria, publicada este jueves, con el objetivo de consolidar y ampliar este modelo de intervención.
Los resultados de los proyectos se han presentado en la jornada Hariak-Korale, celebrada en Donostia, que ha reunido a alrededor de un centenar de personas. El encuentro ha servido para compartir aprendizajes, contrastar experiencias y poner en valor el avance colectivo que se está produciendo en Gipuzkoa, así como para presentar los avances del proyecto europeo Korale.
La diputada de Cuidados y Políticas Sociales y presidenta de Adinberri, Maite Peña, ha destacado que “uno de los principales logros de la convocatoria Adinberri-Hariak ha sido su capacidad para activar y ampliar los ecosistemas locales de cuidados”. En este sentido, ha subrayado que “a municipios que ya venían trabajando la soledad se han sumado otros que han comenzado a dar sus primeros pasos, sentando las bases de futuros ecosistemas de prevención”.
Los 12 proyectos han involucrado a 19 municipios guipuzcoanos: Antzuola, Aretxabaleta, Arrasate, Astigarraga, Azpeitia, Beasain, Bergara, Donostia, Elgeta, Errenteria, Eskoriatza, Hondarribia, Leintz-Gatzaga, Oñati, Pasaia, Urretxu, Usurbil y Zestoa.
Peña ha anunciado además que la nueva convocatoria de ayudas permitirá seguir avanzando en la transformación del modelo de cuidados en Gipuzkoa: “Nos permitirá avanzar hacia un modelo que sitúa a la persona en el centro de las decisiones, que refuerza la prevención y que concibe el cuidado como una responsabilidad compartida”.
El fenómeno en datos e impacto de los proyectos
En Gipuzkoa, la soledad no deseada constituye una realidad relevante. Según el estudio Bakardadeak, el 5,5% de la población mayor de 55 años —cerca de 15.000 personas— afirma sentirse sola de manera habitual. Esta situación presenta una mayor incidencia en mujeres y se intensifica con la edad, alcanzando el 9% entre las personas mayores de 80 años.
Asimismo, los datos del Observatorio de Soledades evidencian el impacto de este fenómeno en la salud, con mayores tasas de depresión y ansiedad, una peor percepción del estado de salud y un uso más intensivo de los servicios sanitarios.
En este contexto, los 12 proyectos presentados en la jornada, que han contado con el acompañamiento técnico de Hariak Hub, han implicado a 156 personas voluntarias y 168 profesionales. En conjunto, han acompañado a 863 personas en situación de soledad y han alcanzado a 12.781 participantes en actividades, con un impacto global de 13.968 personas. Además, se han generado entre 20 y 30 grupos de trabajo, con la participación de más de 120 personas y la implicación de hasta 90 agentes, configurando redes colaborativas amplias y diversas.
Tal y como ha señalado la directora de Adinberri, Rakel San Sebastián, estos proyectos han permitido “avanzar en la detección precoz de la soledad mediante sistemas proactivos, desarrollar modelos de atención personalizados e impulsar un cambio cultural, extrayendo la soledad del ámbito invisible y generando conciencia social”.
Asimismo, ha destacado que las iniciativas han contribuido a “transformar el modelo de cuidados en Gipuzkoa, impulsando una gobernanza colaborativa que conecta a la administración, el tercer sector, el ámbito académico, el empresarial y la ciudadanía, y activando redes comunitarias que refuerzan la respuesta desde lo local”.
Innovación y transformación del modelo
El 100% de los proyectos ha desarrollado innovación social, mientras que el 66,7% ha impulsado innovación institucional. Además, un 33,3% ha incorporado cambios organizativos y tecnológicos, y el 75% ha trabajado en la innovación cultural, contribuyendo a visibilizar la soledad y romper su estigma.
Desde una perspectiva ecosistémica, un 33% de las iniciativas ha creado o tiene el potencial de crear nuevos ecosistemas de cuidados desde cero, un 17% ha integrado la dimensión de la soledad en redes existentes, un 25% ha incorporado servicios innovadores en Ecosistemas Locales de Cuidados y otro 25% ha aportado herramientas clave para fortalecer el conjunto del sistema.
Entre los resultados más destacados, el proyecto de Azpeitia ha evitado el 100% de ingresos en residencia entre las 62 personas atendidas; Urretxu ha demostrado mejoras en la calidad de vida a través de planes personalizados; y Arrasate ha visibilizado la brecha de género en la soledad.
Iniciativas como Maitaro han desarrollado 300 acompañamientos hospitalarios, Hiru Hari ha atendido a 327 personas en situación de exclusión mediante unidades móviles, Dar-Dar ha sensibilizado a más de 1.200 personas, 600 de ellas estudiantes, y propuestas culturales como Oihartzuna han llegado a cerca de 10.000 personas.
Asimismo, iniciativas como Debagoiena Ehuntzen han generado una conversación pública a nivel comarcal en torno a la soledad a través de la celebración de talleres participativos con 965 personas; Kaixo Adiskide ha activado un proceso con 36 entidades y agentes públicos; AuzoEkin, ha identificado a 29 ‘vigilantes de la soledad’, ha puesto en marcha planes de intervención individualizada, y Usurbilgo Zaintza Sare Komunitarioa, al igual que AuzoEkin, un sistema avanzado de detección precoz de la soledad. Por último, Etxelagun I ha desarrollado un nuevo prototipo de solución habitacional para personas mayores con el objetivo de mejorar su bienestar y reducir la soledad no deseada.
Proyección europea
La jornada ha servido también para presentar los avances del proyecto europeo Korale, liderado por Gipuzkoa a través de Adinberri, en colaboración con regiones de Austria, Dinamarca, Irlanda, Bélgica y Portugal.
El proyecto busca mejorar las políticas públicas frente a la soledad no deseada mediante el intercambio de conocimiento y la identificación de buenas prácticas. Hasta el momento, se han identificado siete factores clave de éxito en Europa, entre ellos la accesibilidad, el conocimiento de la comunidad, el voluntariado estructurado, el enfoque centrado en la persona y la colaboración intersectorial.
Muchos de los proyectos presentados hoy cuentan con potencial para escalar y convertirse en referencia a nivel europeo, como ya ha ocurrido con iniciativas guipuzcoanas como Kalelagun, Hariak Kantuz o Maitaro.
Con todo ello, Gipuzkoa continúa avanzando como un territorio de cuidados, reforzando un modelo más comunitario, preventivo y centrado en las personas para hacer frente a uno de los principales retos sociales de nuestro tiempo, la soledad no deseada.
