La Clínica Zorrotzaurre incorpora un TAC planificador de última generación que mejora la precisión y la seguridad del tratamiento oncológico
El nuevo equipo permite planificar tratamientos de radioterapia con una exactitud milimétrica, incluso en tumores afectados por el movimiento respiratorio, reforzando la seguridad del paciente
- Estrategia Empresarial
- 23-Abril-2026
La tecnología 4D, la sincronización respiratoria y la eliminación de artefactos metálicos sitúan a la Clínica IMQ Zorrotzaurre a la vanguardia del diagnóstico por imagen en Euskadi. Foto: IMQ Zorrotzaurre
La Clínica IMQ Zorrotzaurre ha incorporado recientemente un TAC planificador de última generación, un equipamiento clave para mejorar la precisión en el diagnóstico y, especialmente, en la planificación de los tratamientos oncológicos de radioterapia, así como en estudios avanzados de radiología general. Esta nueva tecnología supone un paso adelante en la personalización de los tratamientos y en la seguridad de las personas pacientes, uno de los pilares estratégicos de IMQ en su apuesta por la innovación sanitaria.
El nuevo TAC está diseñado específicamente para la planificación de tratamientos de radioterapia, ya que integra tecnologías avanzadas en la adquisición de imagen y en el análisis del movimiento respiratorio. Gracias a los estudios 4D y a una cámara de sincronización respiratoria, el equipo es capaz de obtener imágenes nítidas y prácticamente estáticas de lesiones que se mueven con la respiración, como las localizadas en el tórax o en el abdomen superior. Esta precisión permite ajustar con mayor exactitud la dosis de radiación al tumor, minimizando la irradiación de los tejidos sanos circundantes.
“El principal valor de este TAC planificador es que nos permite ver el tumor tal y como se comporta realmente dentro del cuerpo, teniendo en cuenta el movimiento respiratorio del paciente”, explica la doctora Alicia Olarte, médica especialista del servicio de Oncología Radioterápica de la Clínica IMQ Zorrotzaurre. “Esto se traduce en tratamientos más precisos, más eficaces y, sobre todo, más seguros, porque reducimos la incertidumbre y el margen de error en la planificación”, añade.
Otra de las características más destacadas del nuevo equipo es su gran apertura de 85 centímetros, que facilita una colocación más cómoda del paciente y mejora la reproducibilidad de la posición durante todo el proceso terapéutico. Este aspecto es especialmente relevante en tratamientos de radioterapia, donde la precisión milimétrica es determinante para el éxito clínico.
Asimismo, el TAC incorpora un sistema avanzado de eliminación de artefactos metálicos, una innovación que mejora de forma sustancial la calidad de imagen en pacientes con prótesis u otros implantes. Esta funcionalidad permite obtener estudios diagnósticos más fiables y planificaciones más ajustadas, incluso en casos complejos que hasta ahora presentaban mayores dificultades técnicas.
Según el doctor Iñigo Lecumberri, médico especialista en Radiodiagnóstico de la Clínica IMQ Zorrotzaurre. “este tipo de tecnología nos sitúa en un escenario de medicina cada vez más personalizada, donde cada tratamiento se adapta con exactitud a la anatomía y a las características de cada persona paciente, algo fundamental en el abordaje del cáncer”.
Con esta incorporación, la Clínica IMQ Zorrotzaurre refuerza su compromiso con la excelencia asistencial, la innovación tecnológica y la mejora continua de la experiencia del paciente, consolidándose como un centro de referencia en diagnóstico por imagen y en el tratamiento oncológico en Euskadi.

