El Concierto Económico, palanca clave para la innovación industrial y la transición energética en Euskadi
El viceconsejero de Hacienda, Iñaki Alonso, defiende en Bilbao el papel estratégico de la fiscalidad foral para reforzar la competitividad, el empleo de calidad y la prosperidad económica del país
- Estrategia Empresarial
- 24-Abril-2026
El viceconsejero de Hacienda del Gobierno vasco, Iñaki Alonso, durante la jornada 'La fiscalidad como herramienta de innovación tecnológica y transición energética'. Foto: Irekia
La fiscalidad no es solo un instrumento recaudatorio, sino una palanca estratégica para orientar el modelo económico, impulsar la innovación tecnológica y acompañar la transición energética. Esta ha sido una de las ideas centrales de la intervención del viceconsejero de Hacienda del Gobierno vasco durante la jornada 'La fiscalidad como herramienta de innovación tecnológica y transición energética', celebrada en el B Accelerator Tower de Bilbao.
Ante representantes del ámbito empresarial, institucional y financiero, el viceconsejero ha puesto en valor el Concierto Económico como un modelo singular de autogobierno fiscal que dota a Euskadi de una capacidad de decisión equiparable a la de cualquier Estado en materia tributaria. En un contexto europeo marcado por la centralización de la política monetaria y las restricciones fiscales, esta autonomía se convierte -ha subrayado- en el principal instrumento de política económica del que dispone el país.
Durante su intervención, ha destacado que el Concierto Económico permite diseñar una política fiscal adaptada a las prioridades propias de Euskadi y sostener unas Haciendas Forales cercanas, transparentes y estables, que aportan seguridad jurídica y constituyen un factor de competitividad diferencial en el entorno internacional. La estabilidad normativa y la confianza institucional son hoy activos económicos de primer orden.
En este marco, el viceconsejero ha repasado la evolución de la fiscalidad foral en las últimas décadas, subrayando su orientación constante al fomento de la actividad económica, la innovación, el empleo de calidad y la cohesión social. Las reformas fiscales de 2014 y 2018, así como la revisión fiscal de 2025, han permitido consolidar un modelo que apuesta por la competitividad empresarial y la transición verde, el emprendimiento y el mecenazgo cultural y social.
Fiscalidad, industria y prosperidad
Uno de los ejes centrales de la intervención ha sido la vinculación entre fiscalidad, industria y prosperidad. En este sentido, el viceconsejero ha enmarcado la política fiscal dentro del Plan de Industria – Euskadi 2030, presentado en 2025, que parte de una convicción compartida: la industria es el pasado, el presente y el futuro del país. “Más industria, mejor industria y menos emisiones” no es solo un lema, sino una estrategia para generar empleo estable y de alta calidad para las próximas generaciones.
El Plan se despliega en un contexto global de elevada incertidumbre geopolítica y económica, con una Europa que afronta el riesgo de perder competitividad frente a Estados Unidos y China. Frente a ese escenario, Euskadi apuesta por reforzar su base industrial, alineándose con la nueva política industrial europea y con la Brújula de la Competitividad presentada por la Comisión Europea.
El viceconsejero ha subrayado que Euskadi cuenta con fortalezas diferenciadoras para abordar estos retos: un potente tejido industrial, un ecosistema avanzado de innovación, una red de formación técnica alineada con las necesidades empresariales y una sólida cultura de colaboración público-privada. A ello se suma, de forma decisiva, el Concierto Económico.
De cara al futuro, ha identificado retos clave como la consolidación de los incentivos vinculados a la transición energética, la atracción de inversiones internacionales, el relevo generacional empresarial, el desarrollo de una plaza financiera propia y el refuerzo de las Haciendas Forales como administraciones modernas, cercanas y comprometidas.
“Utilizar plenamente nuestra capacidad fiscal no es solo una cuestión de autogobierno”, ha concluido. “Es una apuesta por más bienestar, más empleo de calidad y más prosperidad para Euskadi”.

