Mirando hacia un espíritu europeo en el que, según el presidente de Petronor, Emiliano López Atxurra, “la tecnología y las oportunidades vitales son herramientas que van maridando permanentemente para que los proyectos empresariales tengan una función, no solo económica, sino que también una función social”, su discurso subrayó que la empresa “es sinónimo de tecnología, el trabajo bien hecho es equivalente a bienestar y la competitividad es igual al desarrollo sostenible”.Según Atxurra expuso durante su alocución, “ningún elemento que configura la sociedad moderna está reñido con la competitividad”. Las compañías, menos. De hecho, “la empresa
El viceconsejero de Economía del Gobierno vasco, Iñaki Ruiz, fue el encargado de cerrar un acto con una intervención que comenzó valorando “dos cuestiones que, para mi, al menos, son fundamentales: la innovación y la necesidad de trasladar esa condición a la actividad diaria del tejido empresarial, siempre de la mano de la colaboración público-privada”.“Acercar la necesidad de innovar a todos los niveles, desde las grandes empresas a las pymes”, es una de las principales reclamaciones de Ruiz, que afirmó que “sin innovación no hay productividad, sin productividad no hay competitividad, y por lo tanto, no hay bienestar social ni igualdad de ca

