Ubarretxena reivindica a las naciones sin Estado como puente entre lo local y lo global
- Estrategia Empresarial
- 02-Noviembre-2026
Ubarretxena, durante su participación en la conferencia. Foto: Irekia
En un momento en el que Europa debe hilar muy fino respecto al modelo de gobernanza por el que quiere apostar para los próximos años, Euskadi aprovecha todas las oportunidades de las que disfruta para reivindicar el peso de las naciones sin Estado, las regiones, las ciudades y las autoridades locales en la construcción europea. Y, en especial, en el diseño de los futuros fondos europeos que se derivará del Marco Financiero Plurianual 2028-2034.
La portavoz del Gobierno vasco y consejera de Gobernanza, Administración Digital y Autogobierno, María Ubarretxena, ha sido la última en hacerlo en su participación en la Europa Power Conference, en Estrasburgo, en la que reivindicó que “las naciones sin Estado somos el puente entre lo local y lo global y podemos conectar los grandes objetivos europeos con las necesidades concretas de cada territorio”.
La portavoz del Gobierno vasco pide en la Europa Power Conference que la financiación europea pueda vincularse a impulsar la competitividad regional
En plena negociación del Marco Financiero Plurianual, preocupa que el reparto de los fondos europeos a partir de 2028 tenga un marcado carácter estatal, olvidando lo regional. Ubarretxena reclamó que los futuros Planes de Colaboración Nacional y Regional, los que marcan cómo se reparte el dinero en cada país y región, incluyan recursos específicos para proyectos regionales. “La política de cohesión debe mantener una dimensión territorial clara y no quedar reducida a una planificación exclusivamente estatal”, dijo. Al fin y al cabo, esta es la mejor vía para vincular la financiación europea a los ecosistemas de innovación regionales y a sus prioridades industriales y tecnológicas. En definitiva, a impulsar la competitividad de esas regiones.
La portavoz del ejecutivo vasco, además, añadió que “la respuesta al descontento de la ciudadanía no es más centralismo ni autoritarismos”, sino “más cercanía y democracia”. Y es que, a juicio de Ubarretxena, “las naciones sin Estado, las regiones y las ciudades tenemos la capacidad para construir alianzas que ayuden a Europa a hacer efectivos los principios que la sostienen”.

