PepsiCo ayuda a regenerar 2.200 ha de cultivos oleaginosos de Garlan
- Estrategia Empresarial
- 23-Octubre-2026
La compañía ya colabora con la cooperativa agrícola en plantaciones de patata en Álava. Foto: Garlan
La multinacional de snacks y bebidas PepsiCo, con planta en Etxabarri-Ibiña (Álava), avanza en la transformación hacia una agricultura más sostenible, extendiendo prácticas regenerativas de cultivo en más de 2.200 nuevas hectáreas en el País Vasco pertenecientes a la cooperativa agroalimentaria Garlan. Además de los ya existentes de patata, se amplía la aplicación de estas prácticas en los cultivos oleaginosos (girasol, soja o colza). De este modo, las prácticas regenerativas se aplican en un 41% de nuevos cultivos, alcanzando las citadas 2.200 ha. De esta forma, PepsiCo refuerza y extiende la colaboración con la cooperativa vasca, proveedor de la compañía desde hace más de 30 años. Gracias a estas prácticas se mejora la salud del suelo, se reduce la huella de carbono y se promueve la biodiversidad.
Entre las prácticas que se están llevando a cabo en los cultivos de Garlan destaca el uso de cubiertas vegetales, es decir, plantas sembradas intencionadamente para proteger y mantener el suelo cubierto. Esta solución permite mejorar las características físicas, químicas y biológicas del suelo, con el objetivo de mejorar su salud. Se plantan en campos que de otro modo estarían sin vegetación, entre las temporadas de cultivo, para evitar la erosión, aumentar la fertilidad del suelo y mejorar su estructura. También se incluyen técnicas de siembra directa, que consiste en plantar sin labrar la tierra, utilizando una sembradora que realiza una micro labranza para asegurar un buen contacto de las semillas con el suelo. Esto reduce el uso de maquinaria pesada, minimizando la compactación del suelo y favoreciendo la infiltración de agua y el crecimiento de raíces. En conjunto, estos beneficios crean un entorno óptimo para cultivos más fuertes y productivos.
El proyecto que lidera la multinacional busca mejorar la salud del suelo, reducir la huella de carbono y promover la biodiversidad
Otras novedades son los inhibidores de la nitrificación, una técnica que ayuda a que el nitrógeno permanezca disponible para el cultivo durante más tiempo, mejorando su aprovechamiento y reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero. Esto contribuye a una menor huella de carbono y a una agricultura más sostenible.
Agricultura sostenible
En el ámbito de técnicas de agricultura sostenible, también se ha potenciado el uso de fertilizantes de baja huella de carbono, en colaboración con Fertiberia, producidos a partir de hidrógeno verde, que minimizan las emisiones de CO2 de los cultivos y permite lograr un mayor rendimiento al incorporar tecnologías de vanguardia que garantizan su eficacia medioambiental y su eficiencia agronómica.
De cara a los próximos años, se prevé incorporar nuevas técnicas como la creación de bandas de biodiversidad en zonas de ribera, la optimización de la fertilización con el uso de abonos orgánicos y ensayos con productos bioestimulantes para un uso más sostenible del nitrógeno.
A nivel global, PepsiCo se ha propuesto implementar prácticas de agricultura regenerativa en cuatro millones de hectáreas para el año 2030.

