“En ERP ayudamos a los productores a cumplir las obligaciones legales en materia ambiental”
{ Laura Alonso, directora general de ERP España
- Estrategia Empresarial (Cuaderno Sostenibilidad 2026)
- 01-Abril-2026
Laura Alonso, directora general de ERP España.
ERP es el único Sistema Colectivo de Responsabilidad Ampliada del Productor paneuropeo presente en España. Según la directora general de ERP España, “su función es ayudar a los productores a cumplir con sus obligaciones legales en materia ambiental, derivadas del principio de ‘quien contamina paga’”.
¿Nos puede explicar en qué consiste el papel que desarrollan?
En concreto, los SCRAP son entidades que organizan y financian la recogida separada y la correcta gestión de determinados residuos. En el caso de ERP en España, gestionamos un SCRAP de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) y otro de pilas y acumuladores, y además hemos impulsado recientemente la creación de un SCRAP de textil en España, anticipándonos a los nuevos requisitos regulatorios en este ámbito. Recordemos que la Ley 7/2022, de 8 de abril, de residuos y suelos contaminados para una economía circular establece que la recogida separada de los residuos textiles debía implantarse antes del 31 de diciembre de 2024 e indica que, en el plazo de tres años desde la entrada en vigor de esta norma, se desarrollará un régimen de responsabilidad ampliada del productor para textiles. Esto significa que los productores y los importadores deberán proponer, a través de los SCRAPs autorizados, un modelo de recogida y tratamiento que cumpla con los objetivos normativos, que deberá ser financiado por las aportaciones de todos ellos. El modelo de la responsabilidad ampliada del productor, es un concepto que en política ambiental está muy consolidado en Europa desde hace más de 30 años. En este sentido, es importante señalar que ERP forma parte del Grupo Landbell, una organización internacional que no solo opera SCRAP en distintos países y flujos de residuos (RAEE, pilas, envases o textil), sino que también ofrece soluciones tecnológicas para la trazabilidad y el reporting, así como servicios de consultoría ambiental y química. Esto permite a ERP ofrecer una solución integral y coordinada a nivel internacional para sus clientes.
La ley obliga a los productores a hacerse cargo de la recogida y adecuado tratamiento de los residuos que generan. ¿Qué les ofrece ERP a las empresas?
ERP ofrece a los productores una solución completa para cumplir con su obligación legal dentro del marco de la responsabilidad ampliada del productor. Como SCRAP, organiza y financia en su nombre la recogida separada y la correcta gestión de los residuos que generan sus productos al final de su vida útil, como aparatos eléctricos y electrónicos, pilas, acumuladores, envases y textil a nivel internacional. Esto significa que los fabricantes y distribuidores pueden delegar en ERP todo el proceso: desde la financiación de la cadena de recogida y tratamiento hasta la trazabilidad y el reporte exigido por la normativa. Al formar parte del Grupo Landbell, ERP también aporta herramientas tecnológicas que garantizan el control del flujo de residuos y el cumplimiento documental, así como experiencia internacional en la gestión de SCRAP y en consultoría ambiental y química.En definitiva, ERP ofrece a las empresas eficiencia, seguridad de cumplimiento, trazabilidad y un modelo de gestión respaldado por un operador con presencia multinacional.
¿De qué tipo de residuos se encarga?
ERP gestiona distintos tipos de residuos en el marco de la responsabilidad ampliada del productor. En España, se encarga principalmente, tanto en el ámbito doméstico como profesional de: residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE), que incluyen desde pequeños electrodomésticos hasta grandes equipos o dispositivos electrónicos: y residuos de pilas y acumuladores (RPA), tanto portátiles como industriales. Y, como hemos señalado, ERP ha impulsado recientemente la creación de un SCRAP de residuos textiles en España. Estos son servicios que el Grupo Landbell ofrece en varios países europeos y en EE.UU., lo que pone de manifiesto la capacidad del Grupo para dar soluciones adaptadas a distintos escenarios.
¿La circularidad de los residuos textiles ha ganado terreno en los últimos años?
La circularidad entendida como la forma de generar escenarios, modelos y procesos que ayuden a que los residuos textiles pasen a ser materiales y productos que se introduzcan en la cadena de valor es el punto clave de la economía circular y comienza a ser una realidad en el tejido industrial y económico de todos los países de la Unión Europea. Así lo planteó la Comisión Europea con su Estrategia sobre los Productos Textiles Sostenibles y Circulares cuya filosofía se tradujo al ámbito regulatorio con el Reglamento (UE) 2024/1781 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 13 de junio de 2024, por el que se instaura un marco para el establecimiento de requisitos de diseño ecológico aplicables a los productos sostenibles, se modifican la Directiva (UE) 2020/1828 y el Reglamento (UE) 2023/1542 y se deroga la Directiva 2009/125/CE en donde se definía, entre otros extremos, el ecodiseño como un elemento clave de la sostenibilidad, y la Directiva (UE) 2025/1892 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 10 de septiembre de 2025, por la que se modifica la Directiva 2008/98/CE sobre los residuos en la que se introducían los requisitos de gestión de este flujo de residuos a través de la responsabilidad ampliada del productor. Y así lo asume, a nivel estatal, como ya hemos comentado antes, la Ley 7/2022, de 8 de abril, de residuos y suelos contaminados para una economía circular. Todo ello está redundando en que productores de productos textiles y calzado entiendan que la circularidad no es un futuro al que haya que acercarse, sino un presente que demandan de manera contundente los ciudadanos y consumidores. Prueba de ello son iniciativas tan distintas como la reparación y venta de productos de segunda mano o el compromiso de muchas marcas en producir con materiales reciclados, materiales naturales o fácilmente recuperables.
Como expertos que son, ¿cuáles deben ser los pasos a dar para una correcta gestión de los residuos?
Una correcta gestión de los residuos requiere un enfoque integral que abarque todo el ciclo de vida del producto, desde su diseño hasta su tratamiento final. En este sentido, un trabajo de prevención en la futura generación de residuos es la pieza clave en el proceso y responde al mandato que establece la jerarquía europea de gestión. Por tanto, es fundamental el ecodiseño, es decir, diseñar productos más duraderos, reparables y reciclables, reduciendo desde el origen la generación de residuos. En segundo lugar, la recogida separada es esencial. Los residuos deben depositarse correctamente en los canales habilitados (puntos limpios, contenedores específicos, sistemas de recogida), ya que una adecuada separación en origen mejora significativamente las tasas de reciclaje y evita la contaminación de materiales. A continuación, entra en juego la logística y trazabilidad, donde los SCRAP como ERP garantizan que los residuos recogidos se transporten de forma segura a gestores autorizados, asegurando en todo momento el control y cumplimiento normativo. Y por último, un tratamiento adecuado, que puede incluir la preparación para la reutilización, el reciclaje de materiales o, cuando no es posible, otras formas de valorización. El objetivo prioritario siempre es reintroducir los materiales en la cadena de producción, fomentando un modelo de economía circular. Para asegurar que este ciclo cumple con las adecuadas garantías, es clave el control, reporte y cumplimiento legal, tanto para las administraciones como para los productores, asegurando transparencia en todo el proceso. A esto se suma la sensibilización y formación de ciudadanos y empresas, un elemento imprescindible para que todo el sistema funcione correctamente.

